En el nuevo disco de Taylor Swift, "Red", hay una canción en la que la superestrella de 22 años canta sobre un personaje ficticio: una cantante famosa que pasa los años bajo la luz de los reflectores y deja su incómoda fama para vivir en soledad.

Pareciera que Swift está ideando su eventual plan de salida en "The Lucky One", en la cual describe el lado incómodo de la fama: tabloides, paparazzi, vivir en una burbuja. Ese es un escenario con el que la exitosa artista se puede sentir identificada, pues se ha convertido en una figura recurrente en las noticias de chismes, especialmente por sus famosos novios, que incluyen a Conor Kennedy, su más reciente, de una de las familias políticas más conocidas de Estados Unidos.

Pero aunque "Lucky One" tiene una trama que le gustaría vivir a Swift, por ahora es sólo un sueño. Swift ha adoptado su vida de superestrella y todos los bemoles que vienen con ella.

"Hay muchos pros y contras, siempre hay un microscopio sobre ti. Flashes de cámaras, el temor de que lo que digas será malinterpretado y que puedes decepcionar a tus fans. Está el temor de caminar por la calle y que el viento te levante la falda y entonces estés en las noticias por tres meses", dijo Swift, sentada en el comedor de su apartamento en Nashville, vestida con una camiseta negra decorada con perritos y una falda roja.

Mientras explicaba otros aspectos negativos de estar en el candelero, agregó: "Tienes miedo de muchas cosas todo el tiempo, pero el precio de estar en un gran escenario y cantar tus canciones lo vale".

Swift está quizá en el punto más alto de su floreciente carrera con el lanzamiento de "Red", a la venta el lunes.

Ya logró su primer éxito en la cima de la lista Hot 100 de Billboard con "We Are Never Ever Getting Back Together", producida por Max Martin/Shellback. La canción sigue en los primeros 10 puestos y ahora también está acompañada por "I Knew You Were Trouble", que adentra a la estrella country aún más en el mundo pop por sus sintetizadores y ritmos bailables.

Aunque "Red" todavía tiene muchos temas dirigidos a su base de admiradores country, Swift estuvo determinada a salir de su elemento cuando lo estaba creando.

"En mi cuarto álbum quería hacer algo que no fuera como lo que había hecho con los otros tres", dijo.

Scott Borchetta, director de Big Machine Records, ha trabajado con Swift desde que era adolescente y vio cómo pasaba de ser una prometedora intérprete de country a una de las mejores artistas de la música pop. Mientras trabajaban en el siguiente disco después de "Speak Now" de 2010, que vendió un millón de copias en su primera semana, le valió múltiples premios y fue la base para su gira internacional, se dio cuenta de que estaba explorando con otros sonidos que no suelen escucharse en la radio country.

Borchetta la alentó a buscar a productores como Martin, famoso hacedor de éxitos para Britney Spears, Pink y Kelly Clarkson.

"Si vas a escribir una canción country, hay que ir hacia el country. Si vas a escribir una canción pop, escríbela y prodúcela con los mejores", dijo.

Los corazones rotos volvieron a ser el tema de muchas de sus canciones. Aunque al parecer está en una relación de ensueño con Kennedy, el nieto del fallecido Robert Kennedy, durante la realización de "Red" tuvo un romance breve pero muy publicitado con el actor Jake Gyllenhaal que terminó tristemente.

"Durante la grabación del disco y la composición de las canciones mi mente estaba en los buenos y malos momentos de las relaciones turbulentas que tuve, con sus distintos daños e impacto así como cosas que me costó mucho trabajo superar", dijo Swift. "En situaciones como esas es cuando recurro a la composición, cuando no entiendo cómo decir lo que siento porque es demasiado".

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Nekesa Mumbi Moody está en Twitter como: http://www.twitter.com/nekesamumbi