El español Dani Pedrosa (Honda RC 213 V) no ceja en su empeño de meterle presión a Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1), quien parece haber tomado muy en serio lo de calcular a la décima de punto sus posibilidades hasta el final de la temporada y por lo visto en Sepang parece no estar equivocado.

Lorenzo aprovechó su oportunidad de salir líder para tirar con fuerza e intentar escapar, pero Pedrosa estuvo muy atento y eficaz y esperó el momento idóneo para sumar su tercera victoria consecutiva y la sexta en lo que va de temporada.

Y acertó Lorenzo en no arriesgar cuando se vio superado por Pedrosa por varios motivos, el primero de ellos porque quizás se equivocaron al poner un neumático trasero más blando que su rival, que pudo apretar cuando resultó necesario y el segundo, por el fuerte susto que se llevó cuando por detrás se acercaba el australiano Casey Stoner, ya que si la carrera dura una vuelta más habría concluido tercero.

Evidentemente ahí intervino el factor suerte pero Jorge Lorenzo dio muestras, en cuanto se vio superado por Dani Pedrosa de que era necesario volver a "sacar" la calculadora y minimizar al máximo el efecto pernicioso de cualquier error, tal y como reconoció al bajar de la moto cuando afirmó que era mejor ese resultado que un cero.

A Jorge Lorenzo le quedan por delante dos grandes premios en los que tendrá que intentar frenar el vendaval de un Dani Pedrosa que está protagonizando su mejor temporada en el Mundial de MotoGP, pues lleva ya seis victorias, algo que nunca hasta la fecha había logrado, como tampoco encadenar tres triunfos consecutivos.

Australia y Valencia van a ser dos carreras "a vida o muerte", obviamente en el aspecto estrictamente deportivo, lo que ya no le hará falta al alemán Sandro Cortese (KTM), quien en Sepang quiso dejar claro que aunque no es el piloto que más victorias ha conseguido en la presente temporada, también sabe ganar y en esta ocasión lo hizo con maestría y autoridad.

Cortese supo aguantar los envites de sus rivales de turno, su propio compatriota Jonas Folger, de la escudería Mapfre de Jorge Martínez "Aspar", y la sorprendente actuación del malayo Zulfahmi Khairuddin, quien quiso, sin éxito, ser profeta en su tierra.

Folger fue el primer líder y Khairuddin se lo puso difícil pero, en tanto, Cortese aguantó paciente hasta el final de la carrera para asestar el golpe definitivo a sus rivales, que quizás no le hubiese salido tan bien de no ser por el error del malayo en la última curva, que le dejó la mejor vía de salida para ganar y proclamarse campeón.

En esta carrera debió estar el español Maverick Viñales, pero sus desavenencias con el equipo protagonizaron el "escándalo" del fin de semana al decidir unilateralmente incumplir su contrato y regresar a España sin subirse a la moto.

Una rabieta de niño malcriado, consentido o mal asesorado que no ha sido bien vista por prácticamente nadie, incluida la organización del campeonato, que ya le avisó de que o dispone de la carta de libertad de su actual equipo o que se olvide de competir el año que viene en el Mundial.

Marc Márquez tuvo en la mano el título mundial y lo dejo escapar cuando se fue al suelo en su particular duelo con el italiano Andrea Iannone.

A Márquez le servía casi cualquier resultado que fuese acabar por delante de Pol Espargaró y así rodaba cuando se fue al suelo. El título mundial tendrá que esperar hasta el próximo fin de semana, cuando se dispute el Gran Premio de Australia en el circuito de Phillip Island.