El Gobierno de Pakistán ha reclamado a Afganistán la detención y entrega del mulá Fazlulá, el cabecilla talibán huido del norteño valle del Swat y presunto responsable del ataque a la niña activista Malala Yusufzai, informaron hoy medios locales.

La ministra paquistaní de Exteriores, Hina Rabbani Khar, hizo la petición a través del enviado especial de EEUU a Pakistán y Afganistán, Marc Grossman, quien visitó el pasado fin de semana Islamabad dentro de su habitual ronda de contactos en la zona.

Según la cadena Geo, Rabbani compartió en su entrevista con Grossman los detalles de la implicación del líder de los talibanes de Swat en el ataque contra Malala y le pidió que medie en la entrega de Fazlulá, oculto en la provincia afgana de Kunar.

Malala Yusufzai, de 14 años, fue atacada por los talibanes en su localidad natal de Mingora -en el valle del Swat- tras haber sido amenazada por los insurgentes a raíz de su defensa pública de la educación de las niñas en contra de los postulados integristas.

La niña recibió dos disparos el pasado día 9 de octubre, cuando volvía de la escuela, y actualmente se encuentra ingresada en un hospital de Birmingham, en el Reino Unido, donde se recupera de sus graves heridas.

Fazlulá, llamado también "mulá FM" por su propensión a las arengas radiofónicas, huyó de Swat tras la ofensiva militar de 2009 y buscó cobijo junto a un millar de seguidores en suelo afgano, desde donde sigue hostigando a las fuerzas paquistaníes.

Las autoridades civiles y militares de Pakistán han expresado con reiteración su malestar por lo que consideran un doble rasero de la comunidad internacional en lo referente a los refugios talibanes.

En opinión de Islamabad, las numerosas condenas a Pakistán por albergar insurgentes que atacan a las tropas aliadas en Afganistán contrastan con el silencio de Occidente sobre los talibanes paquistaníes que se ocultan en territorio afgano.