El gobierno argentino anunció que 281 tripulantes de la Fragata Libertad, retenida en Ghana a raíz de la demanda judicial de bonistas estadounidenses, llegarán el miércoles a Buenos Aires en un avión de Air France contratado para llevar a cabo su evacuación.

La cancillería señaló el lunes en un comunicado que a bordo de la fragata escuela de la marina de guerra argentina quedarán su capitán y una dotación de 44 tripulantes "para garantizar la manutención de la fragata durante su ilegal detención". Indicó que además todos los extranjeros que participaban del viaje de instrucción serán también evacuados en la misma operación. La embarcación retenida en el puerto de Tema cuenta con marineros de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Sudáfrica.

Los marinos llegarán a la capital argentina a las 20 (2300 GMT) en el vuelo de la compañía francesa "contratado especialmente para completar la evacuación".

La Fragata Libertad fue confiscada hace casi tres semanas en Tema como garantía de bonos no pagados que datan de la crisis económica de 2001, cuando Argentina se declaró en cese de pagos por unos 100.000 millones de dólares.

La presidenta argentina Cristina Fernández decidió el sábado evacuar a la tripulación después de que no se pudo persuadir a las autoridades de Ghana para que revocaran la decisión de un juez de retener el navío. El magistrado se negó además a permitir que el barco fuera abastecido de combustible.

Ante esta medida, la cancillería señaló que el gobierno argentino se vio obligado a tomar la decisión de hacer regresar a gran parte de los tripulantes. "El fallo de la justicia ghanesa, aparte de ser violatorio del derecho internacional, pone en riesgo la integridad de la tripulación al negarle el aprovisionamiento necesario para un buque en puerto".

"Todos los gastos incurridos así como todos los perjuicios aparejados por la ilegal detención de la Fragata Libertad serán parte de la demanda que presentará la Argentina ante los organismos internacionales", señaló.

La decisión de contratar un vuelo de Air France obedecería al temor de que un avión de bandera argentina también sea confiscado por la justicia ghanesa.

El juez ghanés actuó ante un reclamo de NML Capital Ltd., con sede en las Islas Caimán. Su propietario, el inversionista multimillonario Paul Singer, encabeza un grupo que exige el pago completo más intereses por la compra de bonos argentinos en dólares que fueron adquiridos a precios con excesivo descuento después de que colapsó la economía del país hace una década, lo que obligó a una devaluación fuerte de su divisa.

La gran mayoría de los tenedores de bonos aceptaron un canje por el que recibieron aproximadamente 30 centavos por dólar hace algunos años, que fue casi lo que pagaron inicialmente por los títulos los tenedores encabezados por Singer.

NML Capital sostiene que Argentina le debe cerca de 350 millones de dólares y ofreció dejar en libertad el barco si el gobierno de Fernández ofrece una garantía de 20 millones de dólares. El Ejecutivo argentino calificó la situación como un secuestro, una extorsión y un acto de piratería contra una nación soberana.

Además argumentó que los navíos militares son inmunes a ser decomisados como garantía, pero no logró convencer a las autoridades de Ghana.