El coordinador especial de la ONU para el Líbano, Derek Plumbly, instó hoy a las partes libanesas a "ponerse de acuerdo en el camino a seguir" y buscar el consenso a través de un "proceso político pacífico".

"Es vital que haya continuidad de las instituciones y que se mantenga la acción del Gobierno para garantizar la estabilidad, seguridad y justicia en el Líbano", afirmó el responsable de la ONU, según un comunicado de su oficina.

Plumby hizo estas declaraciones tras reunirse hoy con el presidente libanés, Michel Suleimán, junto con los embajadores de China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos, para darle el pésame por los muertos en el atentado del viernes pasado.

"Estamos junto al Líbano en este período difícil", aseguró Plumby.

La situación de la seguridad se ha deteriorado en el país tras el asesinato, el viernes, del jefe de los servicios de Inteligencia de la Policía, general Wisan al Hasan, en un atentado con coche bomba, en el que también murieron otras dos personas y 126 resultaron heridas.

Plumby recordó que el Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado ese ataque y ha subrayado que "los autores y patrocinadores de ese acto terrorista deben ser llevados ante la justicia". "Apoyamos al Gobierno de Beirut para que ponga fin a la impunidad", añadió.

En una rueda de prensa el sábado pasado, el primer ministro libanés, Nayib Mikati, reconoció que existe "un vínculo" entre el atentado contra Al Hasan y el caso del exministro libanés Michel Samaha.

Al Hasan dirigió las investigaciones que destaparon en agosto pasado la trama en la que estaban implicados Samaha y el jefe de la Seguridad siria, Ali Mamluk, acusados de planificar atentados contra líderes políticos y religiosos antisirios en este país.

El ataque del viernes ha exacerbado la tensión en el Líbano, dividido entre partidarios y detractores del régimen de Bachar al Asad, y la cólera es perceptible, sobre todo, en las áreas de mayoría suní, a la que pertenecía el general.