La Comisión Europea (CE) señaló hoy que valorará el impacto de la asistencia financiera a la banca española cuando evalúe los esfuerzos realizados por España para reducir su déficit público y el eventual desvío de los objetivos marcados para este año.

"La CE reconoce la naturaleza inevitable y única de estos gastos (la ayuda a la banca) y tendremos completamente en cuenta estos factores para evaluar si España ha tomado acciones efectivas para corregir déficit", señaló el portavoz comunitario Simon O'Connor en la conferencia de prensa diaria del Ejecutivo europeo.

España cerró 2011 con un déficit del 9,4 %, según los datos revisados publicados hoy por Eurostat, la oficina estadística comunitaria, lo que supone que debería reducir su déficit en casi 3 puntos porcentuales a lo largo de este año para cumplir con el objetivo marcado por Bruselas, un 6,3 %.

La desviación de 0,9 puntos con respecto a las cifras publicadas en la primavera refleja, según Eurostat, el impacto de las ayudas a la banca y de facturas pendientes de pago por parte de distintas administraciones.

O'Connor afirmó que todos estos datos ya fueron anticipados y tomados parcialmente en consideración en las recomendaciones que la Comisión Europea aprobó para España en julio pasado, tanto las facturas como el impacto de la ayuda financiera de en torno a 40.000 millones de euros solicitada por el país para sanear la banca.

El portavoz declinó precisar si la CE podría exigir a España que emprenda nuevas reformas para reducir su déficit público, y señaló que la decisión final se conocerá con la publicación de las perspectivas macroeconómicas por países, prevista para el 7 de noviembre.

"El estudio sobre si España está tomando medidas efectivas se está realizando en estos momentos", indicó O'Connor.

El portavoz sí recalcó que las recomendaciones de la CE "se centran principalmente en el cumplimiento de los esfuerzos fiscales estructurales acordados con los Estados miembros para un año en particular en la senda de los ajustes fiscales y no en los objetivos nominales" de déficit.

Bruselas pide a España que haga un esfuerzo presupuestario estructural del 2,7 % del PIB en este año, del 2,5 % en 2013 y del 1,9 % en 2014 con el objetivo de equilibrar sus cuentas públicas.

La decisión de si España necesita tomar más medidas "tendrá lugar en las previsiones de otoño", cuando tengan también "los últimos datos disponibles sobre la evaluación de si Estados miembros han tomado las acciones necesarias", explicó el portavoz.

Bruselas concedió a España un año más de margen para cumplir con sus compromisos en materia de déficit, de manera que tiene que reducirlo al 6,3 % del PIB este año, al 4,5 % en 2013 y al 2,8 % en 2014.