La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, instó hoy a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a poner fin a todos los ataques para impulsar el diálogo de paz iniciado con el Gobierno colombiano.

Así lo ha señalado con motivo de la visita del alto comisionado para la Paz de Colombia, Sergio Jaramillo, a Bruselas, quien ha informado a la secretaria general adjunta del Servicio de Acción Exterior (SEAE), Helga Schmid, sobre las conversaciones iniciadas en Oslo la semana pasada para negociar el fin del conflicto armado.

Durante el encuentro, Schmid mostró a Jaramillo la disposición de la Unión Europea a continuar respaldando al Ejecutivo colombiano, las instituciones, la sociedad civil y las organizaciones internacionales "para apoyar actividades que promueven la paz, la verdad, la justicia, la reparación y la reconciliación".

"Las FARC deben aprovechar este momento para asumir su responsabilidad y dar prueba de su sinceridad poniendo fin a los ataques y las violaciones del derecho internacional humanitario", señaló el portavoz de Ashton en un comunicado publicado en nombre de la alta representante comunitaria.

Ashton mostró su respaldo al Gobierno que preside Juan Manuel Santos "en la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado interno de Colombia", y expresó su satisfacción por el inicio del proceso de Oslo.

La jefa de la diplomacia europea destacó que las conversaciones "buscan poner fin a este enfrentamiento de décadas que ha obstaculizado el desarrollo del país y causado enormes sufrimientos al pueblo colombiano".

Las FARC es el grupo guerrillero más antiguo de América Latina y también el más numeroso de Colombia. Llegó a tener más de 20.000 integrantes, aunque en los últimos años se han reducido a entre 8.000 y 9.000, según cifras oficiales.

Entre febrero y agosto de 2012, el Gobierno y las FARC celebraron encuentros secretos en Cuba que dieron lugar a un acuerdo para la apertura de un proceso de paz, suscrito el 26 de agosto.

La mesa de negociaciones se constituyó el 18 de octubre en Oslo y ambas partes acordaron iniciar formalmente el diálogo el 15 de noviembre en La Habana.

Cuba y Noruega actuarán como garantes, mientras que Venezuela y Chile serán acompañantes del proceso de paz.