Francia comenzará a enviar aviones de vigilancia no tripulados al oeste de Africa y sostiene negociaciones secretas con Estados Unidos como parte de los esfuerzos por ayudar al débil gobierno de Malí a recuperar la zona norte del país que cayó en manos de rebeldes vinculados con al-Qaida, conoció The Associated Press.

París y Naciones Unidas insisten en que cualquier asalto en el norte de Malí debe ser encabezado por tropas africanas. Pero Francia tiene seis rehenes en Malí y teme que esto se vuelva una nueva fuente de terrorismo transfronterizo, por lo que está desempeñando una función cada vez más relevante tras bambalinas.

Muchos en Occidente temen que el noreste de Malí y la árida región del Sahel en Africa puedan convertirse en el nuevo Afganistán, la tierra de nadie donde los extremistas pueden entrenar, imponer la dura ley islámica y planear ataques terroristas en el extranjero. Y Francia, un colonizador del Sahel, es un objetivo primordial.

"Esto es de hecho una amenaza mayor a los intereses franceses en la región y a la misma Francia", dijo Francois Heisbourg, experto de la Fundación para la Investigación Estratégica, un centro de análisis financiado en parte por el gobierno galo. "Esto es como Afganistán en 1996. Es como cuando bin Laden encontró un lugar más grande que Francia donde pudo organizar campamentos de entrenamiento y donde pudo proveer preparativos estables para organizar ataques terroristas".

Francia está poniendo atención al Sahel al mismo tiempo que está acelerando el retiro de tropas de Afganistán antes que otros aliados de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).

Un oficial de defensa galo dijo el lunes que dos aviones no tripulados conocidos como drones se enviarían pronto a la región desde Afganistán. Se dice que Francia también tiene fuerzas especiales en la región alrededor de Mali y que ha contratado vigilancia con una compañía privada.

Los funcionarios indicaron que líderes diplomáticos y militares de Francia y Estados Unidos — entre ellos el encargado de Asuntos Africanos del Departamento de Estado, Johnnie Carson — sostuvieron el lunes pláticas sobre recabar información de inteligencia y seguridad en la región del Sahel.

Los oficiales hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar de las actividades en público.

Los encuentros en París se producen luego de una resolución del Consejo de Seguridad que da al secretario general Ban Ki-moon más o menos un mes para ayudar a las autoridades malíes a diseñar un plan para recuperar el control del norte. Y el viernes los líderes africanos se reúnen en la capital Bamako para preparar un plan para una intervención militar en esa zona, que fue capturada hace seis meses bajo un aparente golpe de estado.

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Rukmini Callimachi en Dakar, Senegal, y Geir Moulson en Berlín colaboraron con este despacho.