Un alto ejecutivo de una disquera testificó el lunes que fue el "salvavidas" de Britney Spears en el peor momento de su crisis y que nunca supo que tenía un nuevo mánager llamado Sam Lutfi.

Barry Weiss, quien dirigía Jive Records, el sello en el que grababa Spears, dijo que su único contacto con Lutfi en 2007 y 2008 fue cuando le pidió que le asegurara que Spears estaría en el estudio para grabar un video de su disco "Blackout".

"Britney tenía un comportamiento muy errático en ese entonces", testificó Weiss durante el juicio por difamación presentado por Lutfi contra los padres de Spears.

Lutfi afirma que fue el mánager personal de Spears y que se merece millones de su fortuna, pues es la porción que le correspondía durante ese tiempo.

La demanda por difamación surgió por la forma en la que Lutfi es descrito en el libro de la madre de Spears en el que detalló la crisis de la estrella.

Los tutores del patrimonio de Spears, incluyendo su padre Jamie, quien estuvo en la corte, sostienen que Lutfi nunca fue su representante, sino que era simplemente un abusador que se metió en la vida de Spears y se aprovechó de sus debilidades.

Weiss dijo que sí trabajó estrechamente con su mánager anterior, Larry Rudolph, pero dijo que nunca le avisaron que Lutfi era el nuevo representante de la cantante.

"Sam Lutfi nunca se presentó ni vino para alguna junta. Nunca habló de los discos o de un contrato para un disco", dijo Weiss.

"Nos ayudó a que se hiciera un video", reconoció el ejecutivo. "Trataba de que Britney siguiera en el plató".

Pero al final de cuentas, Weiss dijo que el papel de Lutfi era más de "mandadero.... como asistente personal".

Weiss dijo que la cantante hablaba con él sobre la presentación del disco, la elección de los sencillos y los asuntos creativos que se suelen discutir con un mánager.

"No había un manager en el asunto", dijo Weiss. "Ella estaba separada de su familia y me parecía que yo era un salvavidas para ella. Me mandaba muchos mensajes de texto al celular".

Weiss dijo que conocía a Spears desde que ella tenía 16 años, cuando le dio un contrato con Jive Records.

Cuando el abogado de Lutfi interrogó a Weiss, el ejecutivo dijo que el contrato de Spears requiere que produzca un álbum más. Weiss dijo que ha hablado con Spears para que lo acompañe en su nuevo sello.

"Sería lindo reunirnos de nuevo, si eso sucede", dijo.