Daniel Craig sufre como nunca en "Skyfall", la nueva entrega de la franquicia cinematográfica sobre James Bond, debido al plan maquiavélico que pone en marcha el villano interpretado por Javier Bardem, cuya presencia fue "una bendición" para la película, según dijo el agente 007 a Efe.

"Su aportación es increíblemente importante. Fue una bendición tenerlo", afirmó el británico. "Es uno de los mejores actores que hay y no solo ha construido un gran personaje, sino que ha creado un villano brillante. Su habilidad como actor lo ha hecho posible. Hizo de él alguien aterrador, sin olvidar el tipo de película que es. No podría estar más contento de tenerlo a bordo", añadió.

Bardem encarna en el filme dirigido por Sam Mendes a Silva, un personaje que pone en jaque la lealtad de Bond hacia M (Judi Dench), la jefa de los servicios secretos MI6, cuyo pasado tiene mucho peso en una trama que juega más que nunca con los lazos íntimos y personales del agente al Servicio de su Majestad.

"Javier es un encanto de persona y disfruté estando con él. Como actor es increíblemente creativo. Le encanta probar cosas y disfruté trabajando con él porque responde e inventa cosas. Es muy generoso en ese sentido. Cuando me dijo que haría la película me hizo estar en las nubes. Tal vez pensó que estaba loco cuando se lo ofrecí pero es genial que finalmente lo hiciera", declaró.

Para Craig es su tercera película como Bond tras "Casino Royale" (2006) y "Quantum of Solace" (2008). No será la última, ya que confirmó a Efe que ha firmado un contrato para rodar al menos dos películas más.

"Ha sido una aproximación diferente a las dos primeras. Queríamos empezar de cero en cierto sentido y sobre todo sentirla como propia. Aprovechamos el 50 aniversario de la saga para retomar elementos antiguos y hacerlo con sentido. Sentimos que es lo adecuado -indicó- y la experiencia ha sido increíblemente gratificante".

La crítica ha recibido la propuesta de forma muy positiva, hasta el punto de saludarla en algunos casos como la mejor de las tres cintas protagonizadas por Craig y, desde luego, la que analiza de forma más profunda la psique del espía.

"Siempre espero que la nueva mejore a la anterior. Eso es una constante en mi carrera. Sam ha creado algo de lo que estoy muy orgulloso y que me hace sentir bien. Mi objetivo siempre es mejorar, así que si la gente siente que esta cinta es mejor que 'Casino Royale', me alegro mucho", manifestó.

Craig es también el sexto actor que ha dado vida al célebre personaje tras Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton y Pierce Brosnan, a quien superará en el futuro próximo en cuanto a número de películas como James Bond.

"Disfruto haciendo de Bond. Es un honor ser parte de la saga y me encanta todo el proceso, pero no por ello es un trabajo cómodo para mí. Hacer una película así está muy lejos de ser algo sencillo porque encierra una cantidad de trabajo enorme. No me puedo permitir relajarme con este papel. No puedo tomarlo a la ligera. Siempre me exijo al máximo y quiero que la siguiente sea aún mejor", declaró.

Craig, de 44 años, desea que no pasen otros cuatro años hasta que el público vea un nuevo film de Bond como ha ocurrido ahora, pero se considera "lo suficientemente viejo y sabio como para no hacer predicciones".

Bond lleva cinco décadas en la gran pantalla y ha dado como fruto 23 películas, lo que la convierte en la franquicia más longeva de la historia del cine.

"Hacemos películas para el público. Esa es la clave. Sin los espectadores no existirían y por eso tratamos de hacer el producto más entretenido y excitante posible. Así ha sido antes de que yo llegara y así seguirá siendo", sostuvo.

Pero llegará un momento en el que el actor de Cheshire cuelgue el esmoquin y la corbata y abandone los martinis definitivamente.

"Sí, claro que veo ese momento. ¡Tengo que parar de una vez! No será ya mismo, pero sí pronto. Tengo un par de películas más que hacer, pero alguien tendrá que tomar el testigo", concluyó.

Antonio Martín Guirado