La situación sigue tensa en el Líbano, después de los choques de anoche, desencadenados tras el funeral del responsable de seguridad asesinado, en varios puntos del país, donde al menos tres personas murieron y decenas resultaron heridas, informaron hoy medios de comunicación libaneses.

Durante la noche, hubo enfrentamientos entre manifestantes suníes, credo que profesaba el jefe de Inteligencia de la Policía, general Wisam al Hasan, muerto el viernes pasado en un atentado en Beirut, y chiíes en Beirut, Trípoli (norte) y en la región de Iklim al Jarrub.

Asimismo, hubo un tiroteo en el barrio beirutí de Tarik al Yadid, de mayoría suní, entre grupos rivales.

Entretanto, varias carreteras siguen hoy bloqueadas con neumáticos incendiados.

La emisora estatal Radio Líbano precisó que las rutas de los barrios beirutíes de Omar Beydun, Bechara el Jury y Chatila continúan hoy cortadas.

Los colegios y universidades del norte no abrieron hoy sus puertas a causa de la situación de la seguridad.

Ayer, el multitudinario funeral de Al Hasan derivó en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes cerca de la sede del Gobierno en la capital.