Serena Williams vuelve al Campeonato de la WTA de cierre de temporada como campeona de Wimbledon y del Abierto de Estados Unidos y con la medalla de oro de los Juegos Olímpicos en su cuello, pero sin posibilidades de terminar el año como la número uno del escalafón mundial.

La estadounidense juega muy poco --de hecho, no ha jugado desde que derrotó a la número uno del ránking Victoria Azarenka en la final de Estados Unidos en septiembre-- y esa es la principal razón por la que llega a esta instancia sin posibilidades matemáticas de desplazar a la bielorrusa de la cima de la clasificación.

A Azarenka le bastará ganar dos partidos en el torneo que comienza el martes en Estambul para cerrar el año como la número uno.

Williams y Azarenka quedaron en el mismo grupo de la fase inicial.

"No me importa contra quién juego ni cuándo, siempre y cuando juegue", expresó Williams. "Me alegro mucho de estar aquí. Estoy en el Grupo Rojo con Victoria. Va a ser algo bueno".

La zona la completan la alemana Angelique Kerber y la china Li Na.

La campeona del Abierto de Francia, la rusa María Sharapova, segunda en el escalafón, encabeza un Grupo Blanco que completan la checa Petra Kvitova, la polaca Agnieszka Radwanska y la italiana Sara Errani.

Desde que perdió con Williams en al US Open, Azarenka ha ganado 13 partidos seguidos y lleva 34 semanas al tope de la clasificación.

La bielorrusa conquistó el Abierto de Australia a comienzos del año y ganó otros cinco torneos.

"Todos los partidos son duros aquí. Obviamente hay grandes jugadoras en el grupo. Es un desafío", manifestó Azarenka, que perdió la final del año pasado ante Kvitova.

Williams está jugando pocos torneos por lesiones y enfermedades, pero tiene diez victorias en 11 partidos contra Azarenka.

La estadounidense, que figura tercera en el ránking, tiene marca de 9-1 este año contra las otras siete participantes en el torneo.

Su registro este año es de 53 triunfos y apenas cuatro reveses, ante Ekaterina Makarova en la cuarta ronda del Abierto de Australia, Caroline Wozniacki en los cuartos de final de Miami, Virginie Razzano en la primera ronda del Abierto de Francia y Kerber en los cuartos de final de Cincinnati.

Sharapova fue brevemente la número uno del mundo este año luego de ganar el Abierto de Francia.