El Gobierno brasileño anunció hoy que cerró el proceso para estudiar la aplicación de salvaguardas comerciales contra el vino importado para proteger a los productores locales.

El Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior confirmó que desistió de aumentar los impuestos y de aplicar otras barreras no arancelarias contra el vino extranjero a petición de los vinicultores locales, que retiraron su demanda después de alcanzar un acuerdo con los distribuidores locales.

Los vinicultores se comprometieron a retirar sus demandas a cambio del compromiso por parte de las asociaciones de comercio minorista y de los importadores de aumentar el espacio dedicado al vino brasileño en las tiendas especializadas y supermercados, según un comunicado del Instituto Brasileño del Vino (Ibravin).

En virtud del acuerdo, los supermercados dedicarán un 25 por ciento de sus estanterías al vino nacional y el resto de establecimientos minoristas reservarán un 15 por ciento.

El objetivo del acuerdo será elevar las ventas de vino brasileño de 19 millones de litros anuales actuales hasta 40 millones en los próximos cuatro años.

El acuerdo fue suscrito entre los productores, el Instituto Brasileño del Vino (Ibravin), la Asociación Brasileña de Supermercados (Abras), la de Bebidas (Abrabe) y la de Exportadores e Importadores de Alimentos y Bebidas (Abba).

Los sectores implicados también se comprometieron a colaborar para presionar al Gobierno en la reducción de los impuestos sobre el vino, así como en otras medidas de apoyo a los productores.

El Gobierno anunció el pasado marzo que estudiaba la posibilidad de aumentar los aranceles y aplicar otras salvaguardas para proteger a los productores nacionales debido al gran aumento que habían registrado las importaciones de vino.

Este anuncio generó quejas por parte de la Unión Europea y de Chile, dos de los principales exportadores de vino a Brasil.