La cantante mexicana Paulina Rubio podrá esperar hasta el próximo año para encarar a un jurado por la demanda que afronta en una corte de Miami por incumplimiento de contrato al no haberse presentado en un concierto en Colombia.

Cuando todo estaba listo para comenzar el juicio y se esperaba que comenzara la elección del jurado, la defensa de la cantante sorpresivamente pidió el lunes más tiempo para preparar el caso.

Durante más de una hora las partes expusieron sus argumentos a la jueza Abby Cynamon y discutieron sobre quién debe recaer la responsabilidad legal en este caso, pues los demandantes aseguran que debe ser sobre Rubio, mientras que la defensa afirma que la empresa de la cantante Link Tours, es la que debe responder.

Tras una reunión posterior con los abogados, la jueza programó el juicio para el 7 de enero de 2013. Sin embargo, el 20 de diciembre se realizará una audiencia para conocer si las partes están listas para comenzar.

El viernes pasado la defensa de Rubio había presentado una moción para que se cambiara en los documentos del proceso el nombre de la compañía Link Tours of Florida por el de Link Tours of Delaware, con la que aseguran se firmó el contrato. Sin embargo, la jueza, tras una petición de los demandantes, dijo que el proceso seguiría en contra de la cantante.

La llamada "Chica Dorada", quien estuvo presente en la corte pero no dio declaraciones, celebró junto a sus acompañantes la decisión de la jueza de aplazar el inicio del juicio.

"Estas son tácticas y artimañas dilatorias para tratar de ganar tiempo porque están asustados de comenzar el juicio. Esta es la sexta vez que logran retrasarlo con movimientos como este", dijo Richard Wolfe, abogado de los demandantes, quien no pudo ocultar su frustración.

Omar Ortega, abogado de la artista mexicana, dijo que ellos estaban listos para comenzar el juicio este lunes pero que, ante los cambios que se habían presentado, solicitó a la jueza para preparar la defensa.

Rubio fue demandada en noviembre de 2010 en Miami por CMG Entertainment, una corporación con sede en Miami; el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá y la Corporación Cultural Viva la Música, por no presentarse en un concierto en agosto de ese año en la localidad colombiana de Tunja, como parte del Festival Internacional de Cultura de Boyacá.

Los demandantes alegan que Rubio incumplió un contrato y piden una indemnización de un millón de dólares por daños y perjuicios correspondientes a los gastos de organización del concierto, además de intereses y costas legales.

Según la defensa, Rubio no pudo llegar al concierto por inconvenientes de transporte aéreo a Tunja y no por falta de deseo de asistir al evento.

Argumentan que a pesar de que los organizadores del espectáculo se habían comprometido a proporcionar una avioneta para el traslado de la artista, ellos mismos tuvieron que contratar la aeronave para llegar al concierto y que no los dejaron aterrizar, aparentemente por motivos climáticos.