El ala-pívot titular de los Knicks de Nueva York Amar'e Stoudemire sufrió la rotura del quiste poplíteo detrás de su rodilla izquierda y será baja al menos por tres semanas, informó hoy el equipo después de concluir el entrenamiento que realizaron en el Carrier Dome, de Syracuse.

Stoudemire tuvo que regresar por la mañana a Nueva York para que los doctores le hiciesen una nueva evaluación de la rodilla lesionada, que es la misma donde sufrió una contusión ósea el pasado 10 de octubre durante otro entrenamiento.

La resonancia magnética reveló la última lesión que afecta a Stoudemire y que le impedirá comenzar con el equipo la nueva temporada.

La rodilla izquierda es la misma que tuvo una cirugía de microfractura en octubre de 2005, cuando jugaba con los Suns de Phoenix y que le costó perderse toda la temporada del 2005-06, aunque luego regresó más fuerte que nunca a la competición.

Stoudemire no es ajeno a las lesiones y es la gran preocupación que tienen en la organización de los Knicks.

El jugador ha tenido problemas crónicos de rodilla, una retina separada parcialmente de su ojo derecho y problemas menores de espalda, que se iniciaron en el 2011 durante la fase final de la NBA y los siguió teniendo durante toda la pasada temporada.

Además, Stoudemire se cortó la mano izquierda el pasado abril cuando al concluir el partido de la fase final ante los Heat de Miami golpeó con fuerza el cristal de una ventana donde estaba un extintor contra incendios.

Sin embargo, para esta temporada había llegado en plenitud de forma y el entrenador de los Knicks, Mike Woodson, alabó el estado físico en el que se presentó para hacer la pretemporada.

Ahora, los Knicks no podrán tener de nuevo a su mejor hombre en el juego interior cuando a partir del próximo 1 de noviembre inicien la temporada ante los Nets de Brooklyn, en la nueva rivalidad que ha surgido en Nueva York, para luego enfrentarse a los Heat de Miami, actuales campeones de liga, y a los Sixers de Filadelfia.

Los Knicks tienen previsto jugar mañana por la noche un partido de pretemporada contra los Sixers, en el Carrier Dome, donde su alero estrella Carmelo Anthony lideró al equipo universitario de los antiguos Orangemen de Syracuse -ahora Orange-- al título nacional de la NCAA en el 2003.