El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, hizo un llamamiento a la unidad al inaugurar la nueva legislatura, en la que su formación, el Movimiento Nacional Unido (MNU), quedó en minoría.

"Yo, al igual que mi equipo, estamos dispuestos a servir al pueblo de Georgia en su camino hacia la integración en la estructuras europeas y euroatlánticas", dijo el jefe del Estado en la sesión solemne celebrada en la nueva sede del Parlamento, en Kutaísi, la segunda ciudad del país.

En su discurso, transmitido en directo por la televisión, Saakashvili indicó que esta disposición ya se la hecho saber a Bedzina Ivanishvili, candidato a primer ministro y líder de la coalición Sueño Georgiano, que ganó ampliamente los comicios legislativos del pasado 1 de octubre.

En esas elecciones Sueño Georgiano obtuvo 85 escaños mientras que la formación oficialista consiguió los restantes 65.

"Georgia poco a poco se convierte en una democracia europea normal", subrayó el presidente georgiano, al destacar que actualmente es un país en el que "el Gobierno se cambia mediante votos y elecciones, y no con balas y tanques".

Inmediatamente después de las elecciones, Saakashvili admitió su derrota en las urnas y anunció que el MNU pasaba a la oposición.

En su alocución de hoy, indicó que "aquellos que ahora son oposición mañana pueden volver al poder".

Saakashvili instó a los parlamentarios a "trabajar por el restablecimiento de la integridad territorial del país" y a "no caer en la trampas de los ocupantes", en alusión a Rusia, que, según Tiflis, ocupa las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur y cuyas independencias ha reconocido.