Los Gobiernos de México y Cuba celebraron esta semana la primera reunión "para la profundización comercial" bilateral que podría modificar el acuerdo bilateral que mantienen desde 2001, reveló hoy la Secretaría (ministerio) de Economía mexicana.

Ayer concluyó en La Habana (Cuba) un encuentro en el que se analizó "la ampliación y profundización del Acuerdo de Complementación Económica entre México y Cuba (ACE 51)", mismo que forma parte de la estrategia de México "para diversificar exportaciones y fortalecer los vínculos de integración de México con América Latina".

"Los temas abordados durante la negociación para la profundización del ACE 51 fueron acceso a mercados, reglas de origen, obstáculos técnicos al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, así como solución de controversias", reveló el Ministerio de Economía mexicano.

El centro de las discusiones, que encabezaron el subsecretario (viceministro) mexicano de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía de México, Francisco de Rosenzweig y la viceministra cubana de Comercio Exterior y Extranjería de Cuba, Ileana Nuñez Mordoche, está el ACE 51, un tratado en vigor desde el 28 de febrero de 2001 que se rige por las reglas establecidas por la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).

Los flujos comerciales entre Cuba y México crecieron un 40 % entre 2000 y 2011, con las exportaciones a Cuba al alza un 49 % y las importaciones procedentes de Cuba a la baja un 39 %.

El pasado año las principales exportaciones mexicanas a Cuba fueron "recipientes de aluminio, polímeros, preparaciones para alimentación de animales, tapones o tapas, abonos y caucho", mientras que del país caribeño se importaron "puros y cigarrillos, alcohol etílico, productos asociados al aluminio, materiales de laboratorio y alambre de cobre".

En cuanto a la inversión hay bastante espacio de mejora pues Cuba es el décimo cuarto destino de la inversión mexicana en América Latina, con 730 millones de dólares entre 1999 y 2012.

La inversión de Cuba hacia México ascendió a 7 millones de dólares en el mismo período, lo que convierte a ese país en el décimo tercer inversor latinoamericano en México.