Los tres ciudadanos españoles, entre ellos un diputado de IU, detenidos el sábado por Israel a bordo del velero Estelle, han sido expulsados hoy del país, informaron a Efe fuentes diplomáticas españolas.

El diputado Ricardo Sixto y la abogada sindical Begoña Zabala iban a ser embarcados en un vuelo de Iberia que tenía previsto su salida a las 16.00 horas (14.00 GMT) con llegada a las 21.20 horas (19.20 GMT) al aeropuerto de Madrid-Barajas.

Por su parte, la periodista y activista Laura Arau tomará a las 17:45 (15.45 GMT) un vuelo directo a Barcelona con llegada prevista a las 22:20 (20.20 GMT).

Un diplomático español acompañó a los tres hacia la terminal de embarque en el aeropuerto de Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, donde permanecían en un centro de detención.

Todos ellos han firmado un documento en el que renunciaban a apelar la orden de expulsión del país, señalaron las fuentes.

En sus conversaciones con la representación diplomática española, señalaron haber recibido un "trato correcto" por parte de las autoridades israelíes desde el asalto ayer al barco Estelle, que transportaba ayuda humanitaria a Gaza para denunciar el bloqueo israelí a la franja.

Desde Madrid, la ONG Rumbo a Gaza confirmó en un comunicado la expulsión y convocó a los medios de comunicación y a la sociedad civil a recibirles a su llegada.

En total, diecinueve activistas internacionales fueron trasladados anoche al centro de detención de Guivón, cerca de Tel Aviv, desde el puerto de Ashdod, donde la Marina israelí dirigió el Estelle tras abordarlo en aguas internacionales.

Israel les acusa de entrada ilegal en el país y se espera la expulsión durante la jornada de otros integrantes de la flotilla de otras nacionalidades que también han firmado la aceptación de la medida.

Los tres israelíes que también iban a bordo del barco fueron trasladados al centro de Shikmá, cerca de la ciudad costera de Ashkelón.

El Ejército israelí señaló en un comunicado que el abordaje se llevó a cabo "de forma pacífica, de acuerdo al derecho internacional y después de que se hiciesen todo tipo de intentos -directos y a través de canales diplomáticos- de impedir que el barco llegara a Gaza".

La embarcación de la llamada "Flotilla de la Libertad III" trataba de emular otras dos iniciativas anteriores en las que activistas internacionales e israelíes intentaba sin éxito alcanzar la franja de Gaza para romper el bloqueo marítimo israelí y entregar ayuda humanitaria a la población palestina.

La primera "Flotilla de la Libertad" a Gaza, en 2010, en la que viajaban dos españoles, uno de ellos la propia Arau, fue abordada en aguas internacionales por comandos israelíes, que mataron a ocho ciudadanos turcos y un turco-estadounidense al ser recibidos a golpes en una de las embarcaciones.