Una cacería policial estaba en curso el sábado en busca de un hombre armado y enmascarado que incendió su bungalow antes de disparar a cinco miembros de una familia del sur de California, de la que mató al padre y su hijo de 4 años, dijo la policía.

Desmond John Moses, de 55 años, realizó el ataque por una disputa con las víctimas, señaló el jefe de policía de Inglewood, Mark Fronterotta, en una conferencia de prensa.

Los investigadores creen que Moses vestía una gorra oscura y una máscara blanca de pintor cuando entró a la casa y disparó en 10 ocasiones.

El padre de 30 años estaba protegiendo con su cuerpo a dos de sus hijos cuando fue baleado, dijo Fronterotta. Su esposa, de 28 años, recibió disparos en ambas piernas pero pudo cargar al niño herido de 4 años y sacarlo de la casa.

Los paramédicos la encontraron tirada en la calle. El pequeño, quien sufrió una herida de bala en la cabeza, falleció en un hospital.

"Este es un crimen horroroso. Es inexplicable por qué alguien haría esto", afirmó el jefe.

La policía dijo que Moses vivía en la parte posterior de la propiedad ocupada por la familia, a la que conocía desde hace años.

Fronterotta no quiso hablar sobre la naturaleza de la disputa, pero el dueño de la propiedad dijo al periódico Los Angeles Times que Moses había estado luchado contra un aviso de desahucio y recientemente perdió su caso en la corte.

Una mujer que conoce a la familia, Judy Castellanos, dijo al Times que el presunto responsable de la balacera era una persona solitaria que no permitía que nadie mirara dentro de su vivienda.

"Se le pidió que abandonará la vivienda a fin de este mes", comentó al diario.

Después de la balacera la policía evacuó aproximadamente 15 casas cercanas en busca de Moses.

Los bomberos revisaron el bungalow quemado de Moses para determinar si pudo haber regresado después de la balacera, pero no han encontrado un cadáver.

Los nombres de las víctimas no fueron revelados a la espera de informar a sus familiares.

La madre continúa hospitalizada en condición crítica, pero estable. Su hija de 7 años, quien recibió un balazo en el pecho, se encuentra grave, mientras que un niño de 6 años, baleado en la pelvis, se encuentra estable.

Un niño de 8 años resultó ileso.