Tony Bennett, el hombre que cantó con sensualidad añeja y aterciopelada en "Blue Velvet", se ha rodeado de la flor y nata de la música latina para su disco "Viva Duets", en el que Dani Martín, Miguel Bosé, Chayanne, Gloria Estefan o Juan Luis Guerra reinterpretan con él sus grandes clásicos.

"De lo único de lo que me arrepiento es de no hablar español", declara a Efe en una entrevista esta leyenda de la música estadounidense, quien a sus 86 años sigue insuflando sangre fresca a su etiqueta de "crooner".

Su inmejorable racha desde que decidió poner doble voz a sus grandes canciones con artistas como Barbra Streisand, Elton John o Lady Gaga tiene ahora una variante latina en "Viva duets" (Sony Music), que sale a la venta el lunes, grabado en Fort Lauderdale, en Florida, y del que se siente especialmente orgulloso.

"Lo que adoro de todos los artistas con los que canté es que todos ellos creen en lo que yo creo, en el sentimiento y el significado de lo que están cantando, ya que eso es lo que hace que el disco no se quede obsoleto, que quieras escucharlo de nuevo", asegura el cantante de "I Left My Heart in San Francisco".

Al contrario de lo que rezaba aquella canción, el corazón de Bennett se ha ido ahora a la cultura latina, que muestra su amplio abanico desde la voz de Chayanne en "The Best is Yet to Come" a la de Miguel Bosé en "Don't Get Around Much Anymore", pasando por Thalía, Juan Luis Guerra, Marc Anthony o Christina Aguilera.

Así, de alguna manera, prolonga una vieja escuela que ha nutrido de "standards" para las generaciones venideras, a las que sigue teniendo mucho que enseñar sobre el trabajo desde abajo en una era de estrellas prefabricadas.

"Yo empecé cantando en cabarés, en salones muy pequeños, y de pronto estaba cantando en el Metropolitan Opera. Estaba muy inquieto, era algo diferente, pero real, y fue el momento más grande de toda mi vida. No lo olvidaré, fue como escalar el Everest", reconoce.

Y su único consejo para las nuevas estrellas es la calidad, no la rapidez. "Canten canciones inteligentes, que nunca insulten a la audiencia, que la respeten, ya que es la única manera de tener una carrera larga".

"Los que se quieran dedicar a esto tienen que ir a las escuelas de música, estudiar con buenos maestros. Es la forma tradicional de hacerlo y es la correcta. Si lo único que quieres es hacer algo rápido para ganar dinero, te olvidarán enseguida", añade.

Maria Gadú, Franco de Vita, Ricardo Arjona, Gloria Estefan, Ana Carolina, Vicentico, Romeo Santos y Vicente Fernández completan la nómina de artistas latinos que han participado en este disco en el que suenan el inglés, el español y el portugués, en reinterpretaciones de las que el cantante destaca "la honestidad" que recuperan con las nuevas voces.

Con cien álbumes publicados y 17 premios Grammy, Bennett ha vivido con coherencia, siempre abierto a lo inesperado, como quedó patente en su biografía "The Good Life".

Combatió en la Segunda Guerra Mundial y participó en la liberación del campo de concentración de Landsberg (Alemania), compartió escenarios con el mismísimo Bob Hope y vivió una grave crisis personal y profesional en los setenta, consecuencia de sus excesos.

Mientras algunos de sus éxitos vivían una segunda juventud, como el "Blue Velvet" que dio título al clásico de David Lynch, Bennett volvió a las listas de éxitos ya en el siglo XXI, resucitando de sus cenizas y con la etiqueta de leyenda. "Si volviera a nacer, haría lo mismo", concluye.