El jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), alias "Timoleón Jiménez" o "Timochenko", acogió hoy una petición del colectivo Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP) para alcanzar un acuerdo especial con el objetivo de "humanizar" la guerra en el país o lograr un alto el fuego.

"Vemos con interés también la propuesta de cese bilateral al fuego y hostilidades, y manifestamos nuestra disposición a discutir con el Gobierno nacional las condiciones en que podría darse", señaló "Timochenko" hoy en una carta de respuesta al pedido de CCP formulado el pasado 26 de septiembre.

El colectivo CCP, liderado por la exsenadora Piedad Córdoba, instó al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y a las guerrillas FARC y Ejército de Liberación Nacional (ELN), a lograr un acuerdo para "humanizar" la confrontación.

En la misiva el CCP le pide al mandatario y a los comandantes de las FARC y del ELN (Nicolás Rodrígez Bautista) "considerar de nuevo la necesidad de un cese al fuego y de las hostilidades y en subsidio un acuerdo especial basado en el derecho humanitario".

"Timochenko", alias de Rodrigo Londoño Echeverri, respondió hoy en la carta al CCP, publicada en la página de los rebeldes en internet, que es "urgente" la necesidad de "lograr una resolución concertada y tratada a profundidad de los diversos puntos que resultan problemáticos para la población civil".

El jefe máximo de las FARC también aludió a las negociaciones de paz que se iniciaron esta semana con el Gobierno tras la instalación de la mesa en la localidad noruega de Hurdal, y que se trasladarán a La Habana a mediados de noviembre, y en la que las partes ratificaron su compromiso de acabar con el conflicto que desde hace medio siglo afecta al país.

"En nuestra opinión, (las conversaciones) han de conducir hacia la superación definitiva de los factores que dieron origen a la expresión armada del conflicto", señala.

"Es un compromiso de toda la 'guerrillerada' y como tal será asumido con toda la seriedad y la altura que el momento requiere", indica "Timochenko" en su respuesta al CCP.

Ese colectivo civil advirtió en su misiva que el proceso podría tornarse "frágil" si están "activados de lado y lado planes militares ofensivos".

El movimiento, liderado por Córdoba y conformado por políticos y miembros de la sociedad civil, indicó en su propuesta que "no pretende entorpecer, torpedear o dificultar ningún acuerdo constructivo", sino facilitar "el entendimiento" y "brindar confianza" al proceso.

El jefe máximo de las FARC consideró que de su parte, "en caso de no ser posible alcanzar el fin de la confrontación en esta oportunidad", se debe avanzar "hacia la construcción de un tratado de regularización de la guerra".

Ese tratado, indicó, debe incluir "la cuestión del uso y empleo bilateral de explosivos y de operaciones de bombardeo indiscriminado en zonas densamente pobladas; el seguimiento a las denuncias de las víctimas; el tratamiento digno de nuestros prisioneros en las cárceles; así como la verificación de todo el proceso y de los acuerdos salidos del mismo".

Esa verificación debe estar "encabezada por organismos internacionales escogidos a mutuo acuerdo entre las partes", señaló también "Timochenko", quien reclamó, además, que el Estado "debe reconocer que en Colombia se vienen empleando métodos de guerra sucia desde hace más de 30 años".

El ELN se ha declarado dispuesto a entrar en las negociaciones de paz del Ejecutivo con las FARC, algo que el presidente Santos consideró deseable cuando a fines de agosto anunció el acuerdo con la principal guerrilla del país para entablar negociaciones.

Tanto el ELN, con unos 2.500 combatientes, como las FARC, con otros 9.000 según fuentes militares, llevan alzados en armas 48 años.