Miles de guatemaltecos exigieron a las autoridades esclarecer la matanza de seis indígenas supuestamente a manos de miembros del Ejército el pasado 4 de octubre, durante una marcha celebrada hoy en conmemoración del 68 aniversario de la Revolución de Octubre de 1944.

Los trabajadores públicos y privados, y de organizaciones juveniles que se manifestaron por el Centro Histórico de la capital lanzaron críticas al Gobierno del presidente del país, Otto Pérez Molina, por la muerte de los seis indígenas durante la protestas en una zona de la vía Interamericana denominada cumbre de Alaska, a 170 kilómetros al noroeste de la ciudad.

Los manifestantes exigieron justicia por los seis indígenas, muertos supuestamente por los disparos realizados por soldados que apoyaban a policías enviados al lugar para desbloquear la carretera.

Un coronel y ocho soldados permanecen detenidos como presuntos autores de los crímenes.

Los dirigentes que convocaron la protesta del 4 de octubre aseguran que ocho indígenas murieron aquel día, mientras la Procuraduría de Derechos Humanos ha cifrado en siete las víctimas, y la Fiscalía reconoce seis.

A su paso este sábado por la sede del Ministerio de Gobernación (Interior), los manifestantes, en su mayoría jóvenes, lanzaron piedras, hicieron pintadas y quebraron algunas lámparas públicas y vidrios de los ventanales del edificio en rechazo a las fuerzas de seguridad.

Luis Lara, dirigente del Frente Nacional de Lucha (FNL), que convocó la manifestación, dijo a periodistas que la aplicación de la justicia por la matanza en la cumbre de Alaska fue una de las principales exigencias.

"Juicio y castigo" a los responsables de la matanza, gritaron los miles de manifestantes que rechazaron los altos costos de la energía y que llegaron hasta la Plaza de la Constitución, frente al antiguo Palacio de Gobierno.

Durante la marcha en conmemoración del 68 aniversario de la Revolución de Octubre de 1944, los congregados también apelaron por mejores empleos y salud en el país, y rechazaron la explotación minera.

Hace 68 años, un movimiento cívico militar derrocó al Gobierno de facto que encabezaba el general Federico Ponce, que había sucedido en el poder el dictador Jorge Ubico.

Durante diez años Guatemala vivió la denominada "primavera democrática" en la que se impulsaron importantes cambios económicos, hasta que en 1954 fue derrocado el presidente Jacobo Arbenz Guzmán, durante una intervención apoyada por Estados Unidos.

Desde entonces gobiernos militares se sucedieron en el poder, varios de ellos mediante fraudes y golpes de Estado hasta 1986, cuando un civil, el democristiano Vinicio Cerezo, llegó al poder a través de elecciones libres y democráticas.