El gobierno del presidente Barack Obama y el presidente de un comité de la Cámara de Representantes no han esperado que se produzca el tan esperado debate presidencial del lunes sobre política exterior para iniciar una acalorada discusión sobre la política estadounidense en el caso de Libia.

Funcionarios del gobierno se quejaron el sábado de que la divulgación de 166 páginas sobre la situación en Bengasi que hizo el viernes el Partido Republicano pone en riesgo la vida de varios libios que son mencionados en los documentos, porque colaboran con Estados Unidos.

El embajador Chris Stevens y otros tres estadounidenses murieron el 11 de septiembre en un incidente que el gobierno ahora dice se trató de un ataque terrorista.

Los documentos fueron difundidos por el representante republicano Darrell Issa, que preside la comisión de vigilancia y reforma de gobierno de la Cámara de Representantes. Issa convocó una audiencia este mes en la cual Charlene Lamb, una funcionaria del Departamento de Estado, admitió que había rechazado los pedidos de funcionarios estadounidenses para intensificar la seguridad en Bengasi. Lamb afirmó que antes de los ataques estaba convencida que la seguridad con que contaba el consulado de Bengasi era suficiente.

Funcionarios del gobierno señalaron que las personas, cuyos nombres han sido revelados, podrían correr peligro en Bengasi, una ciudad habitada por conocidos simpatizantes de al-Qaida como el grupo miliciano Ansar al-Shariah, que se sospecha habría perpetrado el ataque.

Dos funcionarios gubernamentales indicaron que Issa no cumplió con preguntarle al Departamento de Estado a fin de que revise los documentos para establecer si contenía información reservada antes de exponerlos al público. Los funcionarios pidieron mantenerse anónimos porque preferían no aparecer en asuntos relacionados a una investigación sobre el ataque.

El representante Elijah Cummings, el demócrata de mayor rango en la comisión que dirige Issa, y el senador demócrata John Kerry, presidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado, se sumaron a las críticas.

El portavoz de Issa, Frederick Hill, señaló que los documentos fueron entregados a los funcionarios del departamento de Estado y a Cummings hace casi dos semanas.

"Que Cummings y los funcionarios del Departamento de Estados no expresaron preocupación específica alguna sobre los libios mencionados en los documentos no reservados obtenidos por la comisión hasta cuando faltaban tres días para el debate presidencial sobre política exterior es muy revelador", indicó Hill. Agregó que el departamento aun tiene que ponerse en contacto directo con el comité para hacer cualquier pedido específico sobre la redacción de los documentos.

Kerry dijo en una declaración, "ya es negativo de que se esté convirtiendo en una exhibición política presuntamente motivada por la cercanía del lunes cuando se realiza el debate presidencial, pero lo peor es que en su apuro de hacer noticias han expuesto a libios que colaboran estrechamente con Estados Unidos".

El caso de Bengasi le ha dado al candidato presidencial republicano, Mitt Romney, la posibilidad de cuestionar a Obama en la política exterior y la seguridad nacional, dos áreas que han recibido poca atención en una campaña electoral dominada por la situación de la economía estadounidense. El logro emblemático de Obama en la seguridad nacional es la muerte del líder terrorista Osama bin Laden en una operación militar.