El ministro del Interior de España, Jorge Fernández Díaz, afirmó hoy en Roma que (la comunidad autónoma de) "Cataluña sin España no sería Cataluña y España sin Cataluña no sería España".

Fernández Díaz así lo manifestó durante un discurso que pronunció en la cena de gala ofrecida por el embajador en el Palacio de España, en la capital italiana, con motivo de la canonización de mañana de la santa María Carmela Sallés y Barangueras, fundadora de las Religiosas Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza.

El papa Benedicto XVI proclamará mañana en el Vaticano a siete nuevos santos, entre ellos la beata monja española María Carmela Sallés y Barangueras, nacida en Vic (Barcelona, noreste de España) el 9 de abril de 1848 y fallecida en Madrid el 25 de julio de 1911.

El titular de Interior señaló, según dijeron a Efe fuentes diplomáticas, que "la trayectoria vital de la madre Sallés, las dificultades y problemas sociales y políticos por los que atravesaba España en esa época, es una ocasión propicia para que hagamos referencia al momento concreto que nos ha tocado vivir".

"Aquí quisiera citar la frase del que fue obispo de Vic, Josep Torras i Bagés, en la que afirmó que 'Cataluña será cristiana o no será' y yo añadiría que España será cristiana o no será, y también quisiera decir que Cataluña sin España no sería Cataluña y España sin Cataluña no sería España", agregó.

Los comentarios del ministro se producen en medio del debate abierto en España después de que el presidente regional de Cataluña, el nacionalista Artur Mas, adelantara dos años las elecciones autonómicas para abrir un proceso en el que los catalanes decidan sobre su estatus político en España.

Fernández Díaz manifestó, además, que "la complejidad de este momento histórico exige de todos un esfuerzo de responsabilidad y prudencia, especialmente en quienes ocupamos cargos públicos al servicio de España y de los españoles".

El ministro citó también unas palabras del papa Juan Pablo II a los obispos italianos en 1994, en las que aludía a que había que "preservar la unidad como un único pueblo durante siglos de historia, preservando al mismo tiempo la riqueza y la diversidad".

El titular de Interior resaltó, asimismo, que "al coincidir la memoria litúrgica de la santa, que será declarada mañana, con el 6 de diciembre, día de la Constitución", ese día no dejará "de rezar por Cataluña y por toda España".

A la cena asistieron, además del ministro, los cardenales españoles Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio María Rouco Varela y Carlos Amigo Vallejo.

También estuvieron presentes el alcalde de Vic, Josep Maria Vila d'Abadal, el de San Lorenzo de El Escorial, José Luis Fernández-Quejo, y varios representantes de la Generalitat de Cataluña.

Además de la monja española, también serán proclamados santos otros seis beatos, entre ellos la monja alemana María Anna Cope (1838-1918), de la Tercera Orden de San Francisco de Syracuse de Nueva York, conocida como Madre Mariana de Molokai; la laica estadounidense Catalina Tekakwitha (1656-1680), hija de dos nativos indios, y la laica alemana Anna Schäffer (1882-1925).

También el jesuita francés Jaime Berthieu (1838-1896), el laico mártir filipino Pedro Calungsod (1654-1672) y el sacerdote italiano Giovanni Battista Piamarta (1841-1913), fundador de la Congregación de la Sagrada Familia de Nazaret y de las Hermanas Humildes Siervas del Señor.

Las canonizaciones se celebran coincidiendo con el Sínodo de Obispos para la Nueva Evangelización, que se desarrolla en el Vaticano desde el pasado día 7 y será clausurado por Benedicto XVI el próximo día 28.