Las manifestaciones y bloqueos en distintas carreteras en el Líbano continúan hoy en protesta por el atentado que se cobró ayer la vida del jefe de la Inteligencia policial libanesa, Wisan Hasan, y de otras dos personas en Beirut, informaron medios locales.

Además, el Gobierno del primer ministro, Niyab Mikati, se encuentra reunido en una sesión extraordinaria para analizar la situación en el país, que hoy vive un día de duelo nacional, según la Agencia Nacional de Noticias (ANN).

La coalición antisiria 14 de marzo, que representa a la oposición libanesa, exigió ayer la dimisión del Gobierno y responsabilizó directamente a Mikati de lo ocurrido.

La situación es tensa en el norte del Líbano, especialmente en la ciudad de Trípoli, donde manifestantes muestran su ira bloqueando ciertas vías mientras se escuchan disparos en los barrios más conflictivos.

La ANN informó hoy de que el jeque Abdul Razzaq al Asmar murió anoche como consecuencia de los choques desatados entre dos grupos rivales, una situación que el Ejército logró calmar posteriormente con su intervención en la zona.

En la capital, las rutas que comunican la zona de Mazraa y la Ciudad Deportiva permanecen cortadas con neumáticos ardiendo, mientras que en otras partes de la ciudad la circulación es fluida.

En la región septentrional de Akkar, limítrofe con Siria, varias rutas también están cortadas desde la víspera, así como en el sur y en el este del país.

Los manifestantes salieron a las calles ayer en repulsa contra el atentado y los jóvenes del movimiento opositor Futuro -del líder opositor Saad Hariri- protagonizaron una sentada en la capital frente al monumento del ex primer ministro Rafiq Hariri, asesinado en 2005.

El jefe de la Policía libanesa, general Achraf Rifi, afirmó anoche que el Líbano "no estará al descubierto para aquellos que quieren atentar contra su estabilidad".

La inestabilidad ha aumentado en los últimos meses en el Líbano como consecuencia del contagio de la crisis en Siria, escenario de atentados y enfrentamientos entre partidarios y opositores del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

El atentado de ayer estaba dirigido contra el general Hasan, que había llevado a cabo investigaciones de ataques contra personalidades antisirias y otras como la que en agosto pasado llevó a la Justicia libanesa a acusar al exministro libanés Michel Samaha y al jefe de la Seguridad siria, Ali Mamluk, de planificar atentados en el Líbano.