Los palestinos votaron por nuevos concejales en decenas de poblados de Cisjordania en unas muy retrasadas elecciones el sábado, parte de un intento del presidente palestino Mahmud Abbas y su Partido Fatá por recuperar una disminuida legitimidad política.

Sin embargo, la fuerte rivalidad entre Fatá y la organización islámica palestina Hamas prevaleció durante las primeras elecciones en seis años.

Abbas y Fatá esperan que los comicios les permitan reanimar el desfalleciente apoyo popular en un entorno claramente propicio para ellos ahora que el grupo adversario Hamas boicoteó los comicios. Hamas también se abstuvo de participar en las elecciones de Gaza, el territorio que le arrebató a Abbas en 2007.

"Pedimos que se detenga esta vergüenza", dijo Fawzi Barhoum, portavoz de Hamas, quien consideró la votación del sábado como carente de sentido.

Saeb Erekat, un asesor de alto rango de Abbas, indicó que "Hamas no puede vetar la democracia".

Los detractores aseguran que el grupo impidió el voto en Gaza para evitar que rivales en gran medida vencidos, sobre todo de Fatá, recuperen fuerza en la zona.

Fatah, pese a contender prácticamente sin rivales en Cisjordania, podría verse afectado por una baja participación o una victoria de partidos renegados que compiten contra los candidatos asignados por Abbas en algunos de los poblados más grandes.

Las elecciones también se vieron empañadas por una extendida apatía entre los electores y una sensación generalizada de malestar.

La Autoridad Palestina, un autogobierno en algunas partes de Cisjordania que está bajo control de Israel, está sumida en una crisis económica crónica. Las acciones tomadas para superar la división política entre los palestinos han fracasado. Y las perspectivas son virtualmente nulas para reanudar las negociaciones con el gobierno radical de Israel con miras a instalar un Estado palestino en Cisjordania, Gaza y Jerusalén oriental, los territorios ocupados por los israelíes en la Guerra de los Seis Días de 1967.

"La gente se encuentra devastada por cargas muy pesadas", dijo Mohammed Nasser, un contador de 25 años en la ciudad de Ramalá que decidió quedarse en casa. "¿Acaso estas elecciones resolverían nuestros problemas? Claro que no".

Otros, sin embargo, decidieron votar, entre ellos Amani Qasim, de 30 años, que dijo que desea ver nuevos rostros en el consejo de Ramalá. Para mediodía, la participación era del 24%, de acuerdo con funcionarios electorales.

Las mesas de votación abrieron el sábado a las 7 de la mañana (0500 GMT) y cerraron 12 horas después. Unos 515.000 electores en 93 ciudades, pueblos y aldeas estaban habilitados, dijo el funcionario electoral Fared Tomalá. Los votantes sufragaron por listas de candidatos en vez de aspirantes individuales.

La participación estuvo por encima del 50%, según un cálculo preliminar de funcionarios electorales.

Los resultados se esperan para la madrugada del domingo.

Los comicios para concejos locales, parlamento y presidente se han demorado mucho en los territorios palestinos. Las anteriores elecciones locales tuvieron lugar en 2004 y 2005, cuando Hamas ganó el control de varias ciudades importantes.

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La periodista de Associated Press Dalia Nammari en Beit Sahour contribuyó en la información.