Tropas progubernamentales se enfrentaron el viernes contra combatientes en un ex reducto del fallecido dictador Moamar Gadafi por tercer día consecutivo, dijo el vocero de Jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas libias, después de que fracasaron las negociaciones para terminar el impase.

La violencia ha destellado periódicamente en el último año en Bani Walid, el poblado más significativo en Libia que aún ofrece resistencia al nuevo gobierno del país desde el fin de la guerra civil el año pasado.

Combatientes de la milicia Shield, a favor del gobierno, han asediado durante las últimas semanas el poblado ubicado aproximadamente 140 kilómetros (90 millas) al sureste de Trípoli, culpando a los residentes por la muerte de un muy conocido rebelde anti Gadafi.

El miércoles, atacaron el poblado con disparos de artillería y mortero, luego lanzaron un asalto por tierra después de decir que habían fracasado las negociaciones para la entrega de los sospechosos del asesinato.

Un día después, el Ministerio de Defensa de Libia envió fuerzas militares al poblado, aunque funcionarios dijeron que éstas no han participado en el combate que ha matado al menos siete personas y herido a 80 hasta ahora.

Mohammed el-Megarif, presidente interino de Libia, lamentó el baño de sangre, pero expresó su apoyo a la ofensiva encabezada por el gobierno en un discurso transmitido por televisión a nivel nacional.

"Esto no tiene como objetivo una región, una tribu o civiles desarmados, sino hombres fuera de la ley", señaló. "Esto es para imponer legitimidad del Estado", agregó.

El portavoz del Jefe del Estado Mayor, general Alí al-Shekhli, dijo que los ancianos y líderes tribales del poblado prometieron entregar a los hombres acusados de asesinatos durante y después de la guerra civil de Libia al ejército nacional en lugar de a fuerzas milicianas que han asediado al poblado durante semanas.

El combate del viernes ocurrió en la víspera del aniversario de la captura y muerte de Gadafi el año pasado, la cual puso fin a una guerra civil de ocho meses que costó miles de muertes.