Ahmed Abu Jattala, el hombre señalado por varios testigos como responsable del ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi (Libia), se mueve con libertad y asegura en una entrevista con The New York Times que no ha sido interrogado, pese al llamamiento de EE.UU. a dar con los responsables.

La tragedia nacional que supuso la muerte el pasado 11 de septiembre del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres compatriotas, no ha amilanado a Abu Jattala, considerado uno de los líderes del grupo islamista extremista Ansar al Sharia (Defensores de la Ley Islámica), que funcionarios en Libia consideran que está detrás del ataque.

En plena recta final de las elecciones presidenciales estadounidenses, el diario The New York Times describe a uno de los principales sospechosos de dirigir el ataque como un hombre tranquilo, sentado para la entrevista en un abarrotado hotel de lujo de la ciudad de Bengasi criticando a Estados Unidos.

Abu Jattala, de 41 años, contradice la última versión del Departamento de Estado, que asegura que el exterior de la legación diplomática estaba tranquilo y que el ataque armado se produjo de manera repentina.

Jattala, que no se atribuye en ningún momento haber participado en el ataque, asegura que todo desembocó de una protesta contra un vídeo de internet que se mofa del islam, que también se produjo en otras capitales musulmanas, y que los guardias dentro del consulado dispararon primero a la multitud.

El sospechoso, de quien varios testigos han dicho que dirigía a los atacantes aquella noche y que las autoridades libias han señalado como máximo responsable, insiste en la entrevista en que él no tomó parte en el intercambio armado y que entró en la legación al final del ataque a rescatar a guardias libios atrapados.

Jattala evita condenar el ataque y asegura que, "desde un punto de vista religioso, es difícil decir si es bueno o malo", al tiempo que añade que la democracia es contraria a la ley islámica y quienes la apoyan son "apóstatas".

El islamista asegura en la entrevista que el grupo Ansar al Sharia está compuesto de "buena gente que quiere implementar la ley islámica" en Libia y que cuenta con más miembros de los que se les supone. "Somos más que una brigada, somos un movimiento".

Asimismo, Jattala asegura que el nuevo ejército libio tras la caída del dictador Muamar al Gadafi es débil y acusó a los líderes estadounidenses de utilizar el ataque con fines electorales.

En el debate presidencial del pasado martes, el presidente demócrata Barack Obama y su rival republicano, Mitt Romney, intercambiaron una acalorada discusión sobre el ataque en Bengasi.

Romney criticó a la Administración Obama por referirse al mismo como el resultado de una "manifestación espontánea", en un supuesto intento de ocultar la verdad o rebajar la gravedad del incidente para no dañar la imagen de éxito de la política antiterrorista del Gobierno.

Obama, sin embargo, aseguró que desde el primer momento se refirió al ataque como "un acto de terror" y exigió que no se acuse a su equipo de hacer política partidista con la tragedia.

El presidente ha prometido repetidas veces: "Vamos a encontrar a quienes hicieron esto y los vamos a cazar, porque cuando alguien se mete en problemas con Estados Unidos vamos tras ellos".