Casi tres años después de la masacre de Fort Hood, un grupo de soldados y sus familias están presionando al Departamento de Defensa para que las víctimas de la balacera sean elegibles al Corazón Púrpura y otros beneficios.

Aproximadamente 160 personas afectadas por la masacre ocurrida el 5 de noviembre de 2009, presentaron un video esta semana describiendo el ataque a la muy poblada instalación militar en Texas.

"Las víctimas están siendo olvidadas y es frustrante", dijo a la Associated Press Kimberly Munley, uno de los dos primeros oficiales que llegaron al lugar de los hechos.

El mayor Nidal Hasan, un musulmán estadounidense quien, según funcionarios, fue inspirado por un clérigo islámico radical, enfrenta la pena de muerte si es declarado culpable de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de homicidio premeditado desprendidos del ataque.

Aunque varios reportes gubernamentales han descrito la masacre como un acto de terrorismo, soldados y sus familiares dicen que la única forma de que las víctimas de Fort Hood y sus familias obtengan los mismos beneficios que los soldados muertos o heridos en combate es que el secretario de Defensa designe específicamente la balacera como un "ataque terrorista".

George Little, secretario de Prensa del Pentágono, señaló el viernes que el Departamento de Defensa "no tipificará más, en este momento" la balacera porque está comprometido con la integridad del juicio en curso de la corte marcial contra Hasan. Existen preocupaciones de que un cambio formal en la designación podría afectar el proceso jurídico.

Little dijo que los sobrevivientes de la masacre cumplen con "los requisitos para los mismos beneficios médicos que cualquier miembro de las fuerzas militares".

El sargento Shawn Manning, que fue herido de seis balazos ese día, señaló que sus heridas le impidieron continuar en el servicio militar. Pero él no recibirá los mismos beneficios de quienes sufrieron heridas graves en el campo de batalla debido a que la junta de evaluación médica de las fuerzas armadas no consideraron que sus heridas estuvieran relacionadas con combate, agregó.