Los presidentes de Nigeria, Good Luck Jonathan, y de Níger, Mahamadou Issoufou, firmaron en Niamey un acuerdo de seguridad y defensa con la mirada puesta en la necesidad de reunificar Mali, cuya parte septentrional está controlada desde junio por grupos islámicos radicales.

Según un comunicado recogido hoy por varios medios nacionales, ambos dirigentes mostraron su "viva preocupación por el peligro del terrorismo internacional que se cierne sobre sus territorios, especialmente Al Qaeda en el Magreb Islámico (Níger) y Boko Haram (Nigeria)".

Un peligro que consideran una "amenaza real para la estabilidad de toda la región".

Durante la firma del acuerdo, que tuvo lugar el jueves durante la sexta reunión de la comisión mixta entre Níger y Nigeria, Jonathan e Issoufou coincidieron en la necesidad de ayudar a Mali "a recuperar su integridad territorial conforme a las decisiones de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO)".

"La reunificación del país deberá permitir la restauración de la democracia y el restablecimiento de la autoridad del Estado sobre la unidad del país", aseguró el comunicado conjunto.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido a la CEDEAO y a Mali que presenten antes de mes y medio una hoja de ruta clara para llevar a cabo una intervención militar.

"Lo que ocurre en Mali es una cuestión de seguridad interna para cada uno de nuestros países y para cada uno de los países de la región", declaró Issoufou.

Ambos dirigentes condenaron también el secuestro de seis personas, cinco de ellas trabajadores humanitarios, el pasado 14 de octubre en la ciudad nigerina de Dakoro por un grupo de desconocidos, así como los "actos de violencia cometidos por Boko Haram".

Mediante el acuerdo, sobre el que no han transcendido muchos detalles, ambos países se comprometen a poner en común no sólo sus medios de información, sino también las fuerzas de defensa y de seguridad.