La jefa de la Comisión Nacional para la Mujer y la Familia (CNMF) de Kazajistán, Gulshará Abdikalíkova, expresó hoy su preocupación por la elevada tasa de menores casadas en ese país centroasiático y advirtió sobre el impacto negativo de los matrimonios prematuros.

"Aproximadamente el 5 por ciento de las kazajas con edades comprendidas entre 15 y 18 años ya están casadas", dijo Abdikalíkova en una conferencia sobre la prevención del crimen en Astana, según informó desde la capital kazaja la agencia rusa Interfax.

La jefa de la CBMF, también asesora del presidente kazajo, Nursultán Nazarbáyev, indicó que estos datos no reflejan la situación real, ya que muchas parejas no registran oficialmente su matrimonios.

"Un estudio llevado a cabo el año pasado conjuntamente con la Liga Femenina de Iniciativa Creativa reveló casos de matrimonios forzados, especialmente entre chicas menores de edad, lo cual es delito penal", denunció.

Abdikalíkova agregó que el Código Penal kazajo no castiga la práctica del secuestro de novias, al tiempo que señaló como "parte del problema" la falta de conocimiento de las menores de sus derechos y de las leyes.

"Es evidente el impacto negativo de los matrimonios prematuros: privan a las chicas de su infancia, impiden su desarrollo y educación y ponen en peligro su salud", subrayó.

Además, añadió, conducen frecuentemente a embarazos no deseados e incluso a intentos de suicidio.

"Lamentablemente, Kazajistán tiene la tercera tasa más elevada de suicidios, después de Lituania y Corea (del Sur)", concluyó.

Kazajistán, antigua república soviética, es el noveno país más extenso del mundo (2.717.300 de kilómetros cuadrados) y tiene apenas poco más de 15 millones de habitantes.