Afectado por un caso de racismo que se prolongó todo un año y que involucró a John Terry, el fútbol inglés pedirá a jugadores de la liga Premier vestir camisas con mensajes contra el racismo durante los calentamientos antes de los partidos de este fin de semana.

El presidente de la Asociación Inglesa de fútbol, David Bernstein, dijo el viernes que la decisión de Terry de no apelar a la suspensión de cuatro partidos por realizar comentarios racistas a un rival durante un partido de la liga "ojalá ponga fin a un difícil periodo para el deporte nacional en Inglaterra".

Otros incidentes relevantes han colocado al racismo bajo reflectores durante el último año, con el uruguayo Luis Suárez, delantero del Liverpool, suspendido ocho partidos por lanzar comentarios racistas al defensa de Manchester United Patrice Evra y más recientemente con el inglés Danny Rose denunciando abuso racista de aficionados serbios durante un partido internacional entre selecciones nacionales Sub21 el martes.

Respecto al caso particular de Terry, Bernstein dijo que "desafortunadamente, la reputación del fútbol inglés ha sido dañada. Es una pena que uno incidente notorio haya tenido tal impacto".

"Pero no se debería permitir que este solo acto opaque el masivo progreso hecho por jugadores, técnicos, clubes, ligas y muchos otros a lo largo del fútbol nacional en cuestión de equidad e inclusión. El daño de este acontecimiento no es irreparable".

Kick It Out ("Echarlo a patadas"), un grupo de campaña contra el racismo, arrancó el martes una semana de actividades con jugadores de todo el país vistiendo playeras antes de partidos para promover el mensaje de la organización.

Alex Ferguson y Arsene Wenger, los técnicos del United y Arsenal respectivamente, se encuentran entre los entrenadores que confirmaron el viernes que sus jugadores apoyarán la campaña Kick It Out este fin de semana.