El jefe de la estación de la CIA en Libia comunicó a Washington en las 24 horas posteriores al letal ataque del mes pasado al consulado de Estados Unidos que había evidencias de que fue obra de milicianos, y no un acto espontáneo provocado por una película antimusulmana, dijeron funcionarios estadounidenses a The Associated Press.

Por ahora se ignora quién, si es que alguien lo hizo, vio el cable fuera de la CIA en ese momento y qué tan alto llegó la información en la agencia.

El gobierno del presidente Barack Obama sostuvo públicamente durante una semana que el ataque contra la misión diplomática en Bengasi donde murió el embajador Chris Stevens y otros tres estadounidenses fue consecuencia de las turbas que causaron cruentos disturbios en el mundo musulmán en torno al undécimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.

Esa posición ha sido un elemento con tremendo peso político al acercarse las elecciones presidenciales de noviembre. Un comité de la Cámara de Representantes federal, dirigido por republicanos, interrogó durante varias horas a funcionarios del Departamento de Estado sobre lo que según legisladores conservadores fue una falta de seguridad adecuada en el consulado, dado el incremento de los milicianos islamistas radicales en el norte de Africa.

Los comités legislativos de inteligencia están solicitando documentos para conocer lo que las agencias de espionaje sabían antes, durante y después del ataque.

La Casa Blanca dice ahora que la agresión posiblemente fue cometida por un grupo relacionado con al-Qaida, sin que hubiera una manifestación pública previa. La secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, consideró que las versiones contradictorias iniciales se debían a la "bruma de la guerra".

Los dos funcionarios que hablaron a la AP sobre el cable de la CIA hicieron las declaraciones en forma anónima debido a que carecen de autoridad para divulgar esa información.

Ambos funcionarios dijeron que el jefe de estación de la CIA en Libia compiló informes de inteligencia de testigos oculares en las primeras 24 horas después del asalto al consulado, los cuales indicaban que fueron milicianos los responsables de la violencia. Estos se valieron del pretexto de las manifestaciones contra instalaciones estadounidenses en Egipto en repudio a la película para encubrir sus actos.

La cinta, elaborada en Estados Unidos, se burla del profeta Mahoma.

El informe del jefe de la estación fue escrito en la noche del miércoles 12 de septiembre y llegó al día siguiente a agencias de inteligencia en Washington, dijeron funcionarios de inteligencia.