Dos marineros estadounidenses serán sancionados administrativamente, pero no acusados penalmente, en conexión con el escándalo de prostitución que involucró a miembros del Servicio Secreto y las fuerzas armadas estadounidenses que preparaban las condiciones para una visita presidencial a Colombia este año, dijo el viernes un alto funcionario militar.

Los marineros serán castigados por contratar a una prostituta y negligencia del deber por beber alcohol a menos de ocho horas de cuando debían reportarse, dijo el funcionario.

Más de seis meses después del estallido del escándalo, y tras largos esfuerzos para identificar y localizar a testigos y otras personas involucradas, los dos marineros van a ser los últimos miembros de las fuerzas armadas en ser disciplinados en el caso. El funcionario habló a condición de preservar el anonimato porque no estaba autorizado a revelar la información.

En las fuerzas armadas, los castigos no judiciales y administrativos pueden ser de varios tipos, desde retención de salario y confinamiento a predios a la realización de tareas adicionales por un tiempo específico. En algunos casos, puede colocarse una carta de reprimenda en su expediente, pero en otros los castigos administrativos pueden marcar el fin de una carrera o impedir promociones futuras.

De los miembros de las fuerzas armadas inicialmente implicados, siete soldados estadounidenses y dos infantes de marina recibieron sanciones administrativas por mala conducta en el ejercicio del deber, y un miembro de la fuerza aérea fue exonerado. Tres de los soldados declinaron los castigos administrativos y han solicitado cortes marciales.

El abogado de uno de los marineros se había quejado de que su defendido, David Hawley, no estaba presente en el momento en el que presuntamente ocurrieron las transacciones con prostitutas. El abogado, Jeremiah Sullivan, dijo que los marineros fueron despojados injustamente de sus autorizaciones de seguridad y asignados a otras tareas durante meses mientras esperaban a ver si se les acusaba. Los nombres de otros miembros de las fuerzas armadas no han sido revelados.

Los militares fueron investigados por llevar prostitutas a sus habitaciones en un hotel en Colombia poco antes de la llegada al país del presidente Barack Obama para una cumbre continental en abril. El reporte del investigador, dado a conocer en agosto, dijo que las violaciones consistieron "casi exclusivamente de adulterio y empleo de prostitutas".