Presos de mafias penitenciarias que operan en las cárceles de Venezuela mataron anoche a dos reclusos del penal de la ciudad de Coro, capital de Falcón, informó hoy la gobernadora de ese estado del noroeste venezolano, Stella Lugo.

"En la madrugada de hoy salieron los cuerpos de los dos fallecidos en la cárcel de Coro: Juan Vicente Rodríguez Raz y Reinaldo Falcón Zavala", escribió Lugo en su cuenta de Twitter.

Tras el retiro de los cadáveres, la funcionaria dijo en otro mensaje en la misma red social que en el proceso de clausura definitiva del penal de Coro que se adelanta se procedió al traslado a otra cárcel del país del "líder negativo Deivy Guanipa, apodado 'El Deivy'", aparentemente involucrado en esas dos muertes.

La ministra venezolana de Servicio Penitenciario, Iris Varela, dio cuenta anoche de un tiroteo al interior del penal y, aunque dijo conocer que existían heridos, aseguró que ninguno estaba grave.

Varela atribuyó el hecho a "una minoría" de líderes de reclusos que controlan el tráfico de droga, armas y otros productos y servicios en las prisiones, los cuales "se resisten a perder el negocio que tienen allí", remarcó.

"Están agotando esfuerzos para que en Coro se forme una masacre, pero les está saliendo el tiro por la culata porque nosotros llevamos todo el procedimiento conforme con la Constitución", agregó en una llamada al canal VTV de la red estatal de televisión.

Sobre la clausura de la cárcel, situado en una zona urbana de la capital de Falcón, Varela subrayó: "Todos los vecinos de Coro están muy contentos, felices, porque estamos desalojando el penal".

La ministra del Despacho de la Presidencia, Carmen Meléndez, informó a su vez, también en Twitter, que el Ejecutivo "decretó la emergencia en materia de infraestructura penitenciaria por un lapso de 3 meses prorrogables".

Ello asegura recursos para la rehabilitación de los penales, cuya superpoblación destaca entre las causas de violencia que, según el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), en el primer semestre del año se cobró la vida de 304 presos mientras que 527 resultaron heridos, un aumento del 15 % en relación con el mismo período de 2011.