El XXI Premio Bartolomé de las Casas fue entregado hoy por el príncipe Felipe de España a Mário Nicácio Wapichana, en representación del Consejo Indígena de Roraima (Brasil), la entidad galardonada este año.

En un acto celebrado en el salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela, el príncipe Felipe, heredero de la Corona española, entregó la medalla acreditativa al coordinador de la entidad brasileña.

El premio, que conceden el Ministerio español de Asuntos Exteriores y la Casa de América, recayó en esa organización por su labor de más de treinta años en favor de los pueblos indígenas del Estado de Roraima, situado al norte de Brasil.

Tras la lectura del acta del jurado, que el pasado mes de febrero decidió por unanimidad conceder el galardón al Conselho Indígena de Roraima (CIR), su coordinador recogió la medalla con la efigie del fraile dominico símbolo de la defensa de los derechos de los indígenas.

Asistieron al acto el secretario general de Cooperación, Gonzalo Robles, y varios representantes de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y de la Casa de América, entidades que cada año convocan el premio, dotado con 50.000 euros (unos 65.000 dólares).

La asociación premiada fue considerada merecedora de la distinción por su labor "en los ámbitos de la salud y la educación, utilizando como herramientas el asociacionismo y la autogestión", según el jurado.

También se reconocen sus esfuerzos por implicar a las comunidades indígenas en su autogestión e impulsar la coparticipación de los organismos estatales en la prosperidad de los pueblos indígenas de Brasil.

Con más de treinta años de historia, el CIR es una de las organizaciones más reconocidas del país suramericano.

Representa a diez pueblos indígenas del Estado de Roraima, con una población estimada en unas 20.000 personas, y desempeña una importante labor política en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en el ámbito nacional e internacional.

Destacan entre sus proyectos la capacitación de miembros de comunidades indígenas como agentes de salud, o la creación de la escuela Surumu, que favorece la autonomía de los pueblos indígenas.

En una entrevista con EFE, el coordinador del CIR, Mário Nicácio Wapichana, declaró que el premio "ha significado mucho, por cuanto da visibilidad a la lucha de los pueblos indígenas por la conquista de sus derechos".

También destacó que el galardón "da mucha fortaleza" a su lucha, que se verá como un ejemplo mundial.

"Podemos ser un ejemplo para otros pueblos indígenas, no sólo de Brasil, de toda América Latina", señaló.

El Premio Bartolomé de las Casas es convocado desde el año 1991 con el ánimo de reconocer el trabajo a favor del entendimiento y la concordia con los pueblos indígenas, así como en aras de la protección de sus derechos y el respeto de sus valores.