Cuba, donde el único partido político legal es el comunista (PCC), se prepara para celebrar este domingo sus particulares comicios municipales, dentro de un proceso electoral que culminará el año que viene con la designación de los miembros de las asambleas provinciales y el parlamento nacional.

Más de ocho millones de cubanos están llamados el 21 de octubre a las urnas para elegir unos 14.500 delegados (concejales) a las 168 asambleas municipales del Poder Popular, en unos comicios que tienen lugar cada dos años y medio.

En esta ocasión se inscriben en el proceso de elecciones generales que seguirán en 2013 para designar -como se hace en este caso cada cinco años- a los miembros de las asambleas provinciales y a los diputados de la nacional (parlamento unicameral), lo que culminará con la previsible reelección de Raúl Castro como presidente del país.

Si el general Castro cumple con el anuncio que hizo en el VI Congreso del PCC (2011) de limitar los cargos políticos a un máximo de dos mandatos consecutivos de cinco años, la próxima sería su última gestión presidencial.

En cualquier caso, las elecciones del domingo se ciñen al ámbito local y, como es habitual en la isla, llegan sin partidos de oposición y sin más "campaña" que la exhibición en lugares públicos de las biografías y fotografías de los candidatos.

En los últimos días los medios de comunicación cubanos (todos controlados por el estado) han informado sobre los preparativos formales de este proceso, como la selección y "capacitación" de las autoridades electorales o la puesta a punto de los 29.500 colegios que abrirán el domingo entre las siete de la mañana y las seis de la tarde.

"El pueblo, protagonista del fortalecimiento de nuestra democracia socialista", tituló hoy en su portada el diario Granma, portavoz del partido comunista, a propósito de la votación.

En esta ocasión, destaca el diario, las elecciones están marcadas por las transformaciones que se están ensayando en la administración municipal para delimitar las funciones de las asambleas de las de los consejos y separar las funciones estatales y las empresariales.

Para la disidencia interna los comicios en Cuba son una "simulación" porque "no hay elecciones libres si no hay personas, ciudadanos, mujeres y hombres libres".

Así se expresó el fallecido disidente Oswaldo Payá, miembro del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), el pasado 20 de julio -dos días antes del accidente en el que murió- en un escrito que su grupo hizo llegar el jueves en La Habana a medios extranjeros.

Tras la votación del domingo, el 28 de octubre habrá una segunda vuelta en aquellas circunscripciones donde ningún candidato haya obtenido más del 50 % de los votos válidos emitidos.

En Cuba, pueden votar todos los cubanos mayores de 16 años y con derecho a sufragio.