La explosión de una carga detonada el viernes al pie de carretera destrozó un microbús que llevaba a un grupo de invitados a una boda en el norte de Afganistán, y dejó 19 muertos y 16 heridos, dijeron las autoridades.

El vocero Shir Jan Durani dijo que el grupo se dirigía al distrito de Dawlat Abad, a unos 450 kilómetros (270 millas) al noroeste de la capital, Kabul.

El comandante policial Bismullah Muslimyar dijo que seis niños y siete mujeres figuran entre los muertos causados por la explosión, ocurrida de madrugada tras una noche de patrullaje policial.

El presidente afgano Hamid Karzai condenó el ataque.

"La colocación de minas en una carretera utilizada por civiles y el asesinato de personas inocentes es una muestra de hostilidad hacia la humanidad", dijo Karzai en una declaración.

A principios de mes, el Consejo de Seguridad de la ONU mostró su preocupación por el elevado número de muertes civiles en la guerra, especialmente entre mujeres y niños.

El Talibán y otros grupos islamistas son responsables de la mayoría de las muertes civiles en el país. El 77% de esas muertes entre enero y junio pueden ser atribuidas a los insurgentes, según la ONU.

Artefactos de fabricación casera colocados por los insurgentes siguen siendo las armas más mortíferas para los civiles, pues suman el 27% de dichas muertes en ese periodo, agregó el documento.

Por otra parte, seis aficionados al fútbol murieron y 36 resultaron heridos el viernes cuando su autobús chocó con un camión cisterna a 400 kilómetros (240 millas) al noroeste de la capital, dijo el gobernador provincial Mohammad Aleem Saaied. Las víctimas iban a Kabul.