El Gobierno brasileño anunció hoy que ha decidido reservar 381,2 millones de reales (unos 190 millones de dólares) para la atención de posibles desastres naturales, que en el país suelen ser causados por inundaciones, lluvias y deslizamientos.

La decisión fue publicada hoy en el Diario Oficial y se refiere a un fondo reservado para el auxilio de estados o municipios que requieran de ayuda financiera inmediata ante algún fenómeno natural, que tienen mayor incidencia durante el verano austral, que comenzará en diciembre próximo.

Este fondo complementará otras medidas adoptadas por el Gobierno durante este año, que implicaron la inauguración del nuevo Centro Nacional de Gerencia de Riesgos y Desastres (Cenad), órgano estatal situado en Brasilia y que ha sido dotado con tecnología de punta volcada a la vigilancia climática.

El Cenad ha ampliado la cobertura de los sistemas de prevención y control, sobre todo en 821 regiones del país que son consideradas de riesgo por la alta incidencia de diversos fenómenos naturales que pueden causar desastres humanitarios.

La mayor atención está volcada a la región serrana del estado de Río de Janeiro, que, durante enero de 2011, fue escenario del peor desastre natural registrado en la historia brasileña, causado por unas torrenciales lluvias que causaron cerca de 1.000 muertes.