La emisión de bonos por 800 millones de dólares solo darán un "alivio" momentáneo a la crisis económica de El Salvador, que necesita de mejores políticas para salir de ella, señalaron a Efe especialistas económicos.

El Parlamento aprobó anoche por unanimidad (84 votos) la emisión de bonos por 800 millones de dólares, que servirán para saldar una deuda contraída durante la gestión del presidente Francisco Flores (1999-2004).

La aprobación de los bonos, aunque "es un paso positivo" para la economía del país, "sólo viene a resolver un poquito los problemas de caja", indicó a Efe el economista Roberto Rubio, de la Fundación Nacional para El Desarrollo.

"Es un alivio", que no resuelve la problemática económica del país, enfatizó.

Esta situación refleja la crisis de El Salvador, que tiene que estar prestando para saldar otras deudas, "cuando (un país) cae en una dinámica de este tipo no es fácil salir de ella", agregó.

Sin embargo, destacó que el "entendimiento" alcanzado anoche por los diferentes partidos que integran el Parlamento puede ser el inicio para ir superando los problemas económicos del país, siempre y cuando se adopten políticas acertadas para el crecimiento económico.

Por su parte, Mauricio Escalante, presidente del Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas de El Salvador (Colproce), indicó a Efe que la aprobación de la emisión de bonos solo es una "medicina paliativa a la economía de este país", que necesita mejores políticas para crecer.

La emisión de los 800 millones de dólares será "un endeudamiento por una gran necesidad que tiene la economía, una economía bastante débil", que no produce lo "suficiente" y que "casi está en total dependencia de las remesas familiares, porque la producción como sector real no reacciona", añadió.

Las remesas enviadas por los 2,9 millones de salvadoreños que viven en el extranjero a sus familias equivalen al 16 % del producto interno bruto (PIB) del país.

Escalante enfatizó, sin dar cifras, que el nivel de endeudamiento está creciendo y con ella "los límites de poder enfrentarla".

Por ello es necesario "comenzar programas de mayor sensatez en el gasto familiar, mayores incentivos en la inversión para la producción", agregó.

Según datos oficiales, El Salvador tiene una deuda pública que ronda el 52 por ciento del producto interior bruto (PIB).

La emisión de bonos por 800 millones de dólares servirán para el pago de eurobonos emitidos en 2003 durante la Administración de Flores, que vencen en 2023, pero que los tenedores tienen la opción de comenzar a cobrarlos el próximo año, precisó el Parlamento en su sitio web.

También los parlamentarios firmaron el jueves un "Acuerdo para la Sostenibilidad Fiscal en El Salvador".

En dicho acuerdo se establece que si el cobro anticipado de los eurobonos es inferior a los 400 millones de dólares, se autoriza utilizar el remanente para pagar vencimientos futuros de deudas flotantes identificadas como Letras del Tesoro de la República de El Salvador (LETES), añadió.

Pero si el Gobierno quiere utilizar los fondos no utilizados para otros fines, deberá pedir la aprobación al Parlamento.

Mientras que la otra mitad de los bonos (400 millones de dólares), si no son cobrados por los tenedores volverán al Parlamento, para que este decida por votación calificada (56) en que se invertirán, explicó a la prensa, Milena Calderón, diputada de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

El déficit fiscal alcanzó en 2011 el 4% del PIB, y para este año se prevé un 2,7 por ciento, según dijo recientemente el ministro de Hacienda Carlos Cáceres.