Los gobiernos de Serbia y Kosovo acordaron hoy ante la Unión Europea continuar su proceso de diálogo para la normalización de sus relaciones, según informó la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton.

Ashton se reunió hoy -primero por separado y luego de forma conjunta- con los primeros ministros de los dos países para tratar de reactivar las negociaciones entre las dos partes, paralizadas desde hace meses.

"Acordamos continuar el diálogo para la normalización de las relaciones entre las dos partes y ambos se comprometieron a trabajar juntos", indicó en un comunicado la diplomática británica.

Según Ashton, Serbia y Kosovo pactaron hoy celebrar "pronto" una nueva reunión auspiciada por la UE.

"Creo firmemente que el diálogo va en el interés de las dos partes. Su objetivo es mejorar la vida de la gente y ayudar a resolver problemas, y mientras eso ocurre, acercar a Serbia y Kosovo a la Unión Europea", defendió.

El primer ministro kosovar, Hashim Thaçi, viajó hoy a Bruselas tras haber recibido del Parlamento nacional un mandato para volver a entablar conversaciones con Serbia sobre la normalización de las relaciones.

Se espera que el Parlamento serbio apruebe un documento similar en los próximos días, que respalde la postura del primer ministro, Ivica Dacic, que participó también en el encuentro celebrado en la capital europea.

Serbia y Kosovo iniciaron el pasado año un primer proceso de diálogo con la mediación la UE, en el que lograron varios acuerdos prácticos en materia de educación, justicia o movilidad de sus ciudadanos.

Los contactos, sin embargo, llevan paralizados desde el pasado mes de febrero, cuando las dos partes lograron un pacto para facilitar la participación de la antigua provincia serbia en foros regionales, un punto considerado clave para las aspiraciones europeas de Belgrado.

Desde entonces no ha vuelto a haber conversaciones, en un periodo marcado por la llegada al poder en Serbia del presidente Tomislav Nikolic, que ha dado un giro nacionalista respecto a las políticas de su antecesor, el proeuropeo Boris Tadic.

Nikolic ha dejado claro que Serbia no reconocerá nunca la independencia de Kosovo, ni siquiera si mantener esa postura le cuesta quedar fuera de la UE.

Bruselas nunca ha reclamado ese paso a Belgrado -de hecho, varios Estados comunitarios siguen sin reconocer la independencia de Kosovo-, pero sí le exige una mejora de las relaciones con Pristina en varios puntos.