La delegación argentina que viajó a Ghana para negociar la liberación de la fragata "Libertad" regresará hoy a Buenos Aires con las manos vacías, mientras el Gobierno busca una salida a un insólito conflicto que ha provocado, hasta ahora, el relevo de cuatro altos cargos de la Armada.

Aunque el Ejecutivo de la presidenta argentina, Cristina Fernández, ha optado por el hermetismo y no ha informado del resultado de las negociaciones de la delegación argentina con las autoridades ghanesas, medios locales coinciden hoy en que no hay un clima de optimismo en el Gobierno.

"Las negociaciones están muy complicadas y por ahora no hay signos de llegar a un acuerdo", dijo al diario La Nación un alto diplomático argentino.

La delegación, encabezada por el vicecanciller Eduardo Zuain y el viceministro de Defensa, Alfredo Forti, que regresarán hoy a Buenos Aires, defendió ante las autoridades de Ghana los términos de la Convención de Viena sobre la inmunidad de los buques de guerra.

Ghana insiste en aceptar la demanda de embargo planteada por el fondo NML, que reclama a Argentina el pago de bonos soberanos que entraron en mora a finales de 2001, en medio de una severa crisis económica.

La justicia ghanesa sostiene que Argentina, al emitir sus bonos, renunció a la inmunidad diplomática de sus bienes, entre ellos el buque escuela de la Armada.

El insólito conflicto que mantiene al buque escuela de la Armada argentina en el puerto de Tema desde el pasado 2 de octubre, con cerca de 300 marineros a bordo, ha desatado también graves diferencias internas en el Ejecutivo de Fernández y ha precipitado la renuncia de cuatro altos cargos de la Armada.

La última "víctima" del conflicto es Lourdes Puente, que el jueves renunció a la dirección de inteligencia militar de Defensa y que había sido la primera mujer en llegar a dirigir un departamento de inteligencia.

La semana comenzó con el relevo del almirante Carlos Alberto Paz, jefe de la Armada, reemplazado por el vicealmirante Daniel Alberto Martín, subjefe de la fuerza y veterano de la guerra de Malvinas.

Ese mismo día, el Ministerio de Defensa pasó a disponibilidad a otros dos altos mandos de la Armada por su actuación en el trazado del recorrido de la fragata Libertad: el secretario general de la Armada, Luis María González Day, y al director general de Organización y Doctrina de la fuerza, Alfredo Mario Blanco.

En vísperas de su cese, González Day había afirmado en declaraciones radiales que el paso de la fragata "Libertad" por Ghana fue una "decisión interministerial" y que la definición del recorrido respondió a un "proceso cooperativo" entre varias dependencias del Gobierno.

El hermetismo sobre un conflicto que dura ya 18 días ha alimentado todo tipo de especulaciones, hasta versiones sobre un supuesto intento de fuga de la fragata, que, según el diario Clarín, se abortó en el último momento.

Un plan difícil dado que Libertad es un gran buque que puede llegar a alcanzar una velocidad de unos 24 kilómetros por hora y que habría necesitado de ayuda para abandonar el puerto Tema.

También se ha conocido que el fondo especulativo ofreció a Argentina pagar los pasajes de los miembros de la tripulación que deseen regresar a sus respectivos países, pero el abogado que representa a NML, Ace Ankomah, aseguró hoy que por el momento no han recibido respuesta.

Mientras aumentan las especulaciones sobre el destino de la fragata, los marineros atrapados en Ghana, como el cabo primero Adrián Gómez Arias, aseguran que la tripulación mantiene el "buen ambiente" y que espera que se resuelva el conflicto para seguir viaje.

"Acá el ambiente de trabajo es normal, es como si estuviéramos en Buenos Aires, hay un buen ambiente y estamos a la espera de que esto se solucione. Estamos bien", dijo el cabo Adrián Gómez Arias a la emisora Vorterix.

En un intento por destrabar el conflicto, Argentina ha recurrido incluso a países vecinos que tienen marineros enrolados en la fragata, como Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Brasil, Perú y Sudáfrica.

El buque zarpó el pasado 2 de junio desde el puerto de Buenos Aires para cumplir su anual viaje de instrucción y ha tocado, entre otros, puertos de Brasil, Surinam, Guyana, Venezuela, Portugal, España, Marruecos y Senegal.

Al conflicto con la fragata Libertad se sumó el jueves otro susto para la Armada argentina, con la corbeta Espora, fondeada en Suráfrica por un desperfecto técnico mientras participaba en las maniobras Atlas Sur.

Fuentes oficiales se han apresurado a adelantar que, en el caso de la corbeta, no hay riesgos porque "existen todas las inmunidades" por las relaciones diplomáticas que mantienen Argentina y Sudáfrica.