Más de 400 veteranos del Ejército británico desfilaron hoy ante el Parlamento de Londres en protesta por la decisión del Gobierno de suprimir un batallón del Regimiento de Fusileros, que consideran esconde motivaciones políticas.

Ataviados con sus uniformes, los excombatientes marcharon por la avenida de Whitehall hasta las Casas del Parlamento, donde está previsto que los diputados debatan hoy el caso.

Los militares, así como docenas de parlamentarios que han firmado una moción al respecto, creen que la eliminación prevista para 2014 del segundo batallón de Fusileros no responde a la "lógica militar".

Consideran en cambio que el Gobierno ha decidido prescindir de este batallón radicado en Inglaterra para evitar hacer recortes en los regimientos escoceses antes de la celebración de un referéndum de independencia en Escocia dentro de dos años.

"La interferencia del Gobierno para salvar batallones escoceses huele a apaño político en vísperas del referéndum", ha afirmado el diputado conservador John Baron, excapitán del regimiento afectado y promotor de la moción parlamentaria.

Por su parte, el Ejército británico ha defendido la decisión con el argumento de que, como con el resto de los recortes aplicados en Defensa, "se han seguido varios criterios".

El ministerio de Defensa anunció el pasado julio recortes en las Fuerzas Armadas que implicarán que el Ejército de tierra pierda 17 unidades y 20.000 soldados para 2020.

Los diputados pedirán hoy al Gobierno que reconsidere la decisión sobre el Regimiento de Fusileros, si bien la moción que se votará no será vinculante para el Ejecutivo.