Unas dos mil personas, la mitad de ellas menores de edad, abandonan cada día Siria por el conflicto desatado en el país desde hace casi veinte meses, destacó hoy en El Cairo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

El coordinador regional del ACNUR, Panos Moumtzis, aseguró en una rueda de prensa que la situación en Siria es "peligrosa" y se espera que el número de refugiados sirios en los países limítrofes sea el doble a final de año, pasando de 340.000 hasta 710.000 personas.

Moumtzis valoró que los países fronterizos con Siria hayan abierto hasta ahora sus puertas a la entrada de refugiados sirios y solicitó que la comunidad internacional siga financiando las necesidades básicas de estas personas para evitar una crisis humanitaria.

Actualmente hay 105.737 refugiados sirios registrados en Jordania, 96.397 en Turquía, 93.980 en el Líbano y 39.036 en Irak, de los que la mitad son menores, según las últimas cifras de Naciones Unidas.

Sin embargo, Moumtzis reconoció que el número real de refugiados puede ser mayor que el de registrados.

Por ejemplo, en Egipto ACNUR calcula que actualmente hay 150.000 refugiados sirios, especialmente en El Cairo y Alejandría, aunque solo unos 5.000 están registrados en la oficina de la ONU.

Además, Moumtzis llamó la atención sobre la cercanía del invierno en los países fronterizos con Siria, lo que ha obligado a las organizaciones humanitarias a repartir determinados bienes a los refugiados, muchos de los cuales llegaron en verano y carecen de lo imprescindible para sobrellevar esa estación.

Por su parte, el coordinador regional para Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas en Siria, Radun Nuicer, agregó que la violencia ha impedido este año asistir a clase a unos 300.000 niños en Siria.

Nuicer destacó la situación especialmente delicada que viven los refugiados palestinos en Siria, de los que unos 220.000 -especificó- necesitan ayuda humanitaria urgente.

"Alrededor de medio millón de refugiados palestinos viven en Siria desde hace varias generaciones", señaló Nuicer, que explicó que estas personas estuvieron ajenas al inicio del conflicto, pero desde junio pasado "han empezado a ser una parte de la crisis".

En ese sentido, recordó, algunos palestinos han sufrido ataques y dejado sus casas para pasar a vivir en escuelas junto a sirios que también han huido de la violencia.

El responsable de Asuntos Humanitarios pidió al resto de países que acojan a estos palestinos para evitar que se trasladen a los países fronterizos con Siria y supongan una carga adicional en estos lugares.

La ONU calcula que se necesitarán 488 millones de dólares para ayudar a los más de 700.000 refugiados sirios estimados para final de año, unos fondos que por el momento están cubiertos en un 29 %.