El sector exportador de la República Dominicana ha mostrado un escaso dinamismo durante la última década, lo que compromete la capacidad de crecimiento a largo plazo de la economía del país, según una investigación dada a conocer hoy y que plantea la necesidad de reorientar esa actividad.

De acuerdo con el estudio del Observatorio Dominicano de Comercio Internacional (ODCI), las exportaciones de bienes y servicios tuvieron una caída significativa durante la última década contrario a las importaciones que han mostrado "un gran dinamismo".

En 2001 la participación de las exportaciones dominicanas en el mercado mundial era menos de la mitad de lo que fue a inicios de la década pasada y "ese ha sido el resultado, entre otros factores, del sistemático rezago competitivo que afecta al aparato productivo dominicano", apuntó la investigación.

Sin embargo, el año pasado el valor de las importaciones reales per cápita fue un 68 % más elevado que en 2000, agregó el estudio titulado "Indicadores Seleccionados de Comercio Exterior en la República Dominicana: Evaluación de una Década" y auspiciado por la Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID).

La investigación arrojó también que por cada dólar en que se incrementaron las exportaciones reales de bienes entre 2000 y 2011, las importaciones subieron un 2,5 dólares.

También indicó que en promedio entre 2000 y 2001 el valor de las exportaciones de bienes y servicios era equivalente a 40,7 % del PIB y que entre 2010 y 2011 fue de apenas un 26 %.

Por otra parte, señaló, que en 2011 las importaciones de bienes superaron las exportaciones por casi 9.000 millones de dólares y aunque las exportaciones de servicios, especialmente turismo, superaron las importaciones en unos 3.000 millones de dólares, a lo que se suman las remesas familiares, el déficit de cuenta corriente fue cerca de 4.500 millones de dólares.

Esta tendencia, agregó el estudio, compromete la capacidad de crecimiento a largo plazo de la economía porque el crecimiento depende de forma crítica de la generación de divisas y de la capacidad de importar bienes de capital, insumos y tecnología.

Los indicadores analizados en la investigación revelaron una importante erosión relativa de la capacidad de la economía dominicana de generar divisas por la vía de las exportaciones de bienes y servicios, y un ímpetu importador que no es sostenible.