Un conductor que circulaba por una carretera en dirección a Madrid fue "cazado" por la Guardia Civil con un maniquí de mujer sentado en el asiento del copiloto para poder transitar por una vía reservada a vehículos con más de dos personas.

Pese a la picaresca desplegada por el conductor infractor, que se enfrenta a un multa de 200 euros, una patrulla sospechó de la extraña "inmovilidad" del acompañante del conductor.

El incidente tuvo lugar el pasado día 9 de octubre -aunque se difundió hoy- cuando unos agentes de la Guardia Civil verificaban la correcta circulación por ese carril de la carretera A-6, una vía de "alta ocupación" que se abre sólo en horario de atascos.

Tras dar el alto al vehículo, los agentes comprobaron que en el vehículo solo viajaba el conductor y lo que parecía una mujer sentada a su lado era un maniquí "perfectamente caracterizado con peluca y gafas de sol, y completamente vestido".

Para dar más crédito a su engaño, el conductor había puesto el cinturón de seguridad a su muñeca acompañante.