La agencia de evaluación de riesgos Standard & Poor's (S&P) ha rebajado en tres escalones, de BB a B, la nota de solvencia de la deuda de Chipre, al considerar que la capacidad crediticia de este país se ha visto empeorada por la falta de acuerdo con la troika.

En un comunicado publicado anoche, S&P resalta el hecho de que el Gobierno de Chipre no ha alcanzado aún un acuerdo para un fijar el rescate externo pedido en junio pasado y que debe negociar con la troika integrada por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esa es la principal razón por la que la agencia ha visto empeorar la solvencia de Chipre desde su última rebaja de la nota del país mediterráneo, el pasado 2 de agosto, al tiempo que en el mismo período "los riesgos externos y monetarios han aumentado".

"Restricciones políticas internas han impedido lograr oportunamente un acuerdo con la troika para el paquete de ayuda financiero", recuerda S&P en la nota.

"Creemos que las consideraciones electorales antes de las elecciones presidenciales, programadas para febrero de 2013, han contribuido a una inercia política", añade.

La agencia advierte de la posibilidad de una nueva rebaja de la nota de Chipre en un futuro próximo "si creemos que el Gobierno no será capaz de cumplir con las condiciones del programa de la troika".

Chipre, que se convirtió el pasado 25 de junio en el quinto socio del euro en pedir ayuda financiera, mantiene actualmente consultas con los expertos de la troika, cuya tercera visita al país se espera para la próxima semana para definir el monto final del rescate, según ha informado el ministro chipriota de economía, Vassos Sharly.

S&P estima que la cantidad necesitada por Chipre para sanear su economía y su sector bancario - expuesto a la economía griega - podría alcanzar los 15.000 millones de euros, equivalente al 83 % de su Producto Interior Bruto (PIB).