El grupo terrorista Sendero Luminoso es aún una amenaza para Perú y puede resurgir en los próximos años, afirmó a Efe el periodista Víctor Tipe Sánchez, autor de un libro sobre la captura del fundador y líder de esa agrupación, Abimael Guzmán.

En entrevista con Efe, Tipe dijo que la aparición en los últimos meses de agrupaciones vinculadas a Sendero se debe en gran parte a que "hay chicos que no saben su historia" y eso está sirviendo de "caldo de cultivo para gente que ya está saliendo" de las prisiones.

Añadió que aunque estos son mandos medios, a partir del próximo año serán liberados cabecillas senderistas como Osmán Morote y, luego, Martha Huatay, a los que consideró personas "fundamentalistas, que creen que hay un camino político que seguir, saben que pueden perder la vida y no les interesa tampoco".

"Ellos tienen un nombre de estrategia, la guerra milenaria, que consideran que puede durar generaciones tras generaciones; de alguna u otra manera, no vamos a vivir tranquilos los próximos años, lamentablemente el Estado peruano no se está dando cuenta de eso", remarcó.

Tipe aseguró que esa opinión es compartida por algunos de los exagentes del ya desaparecido Grupo Especial de Inteligencia (Gein) de la Policía, que capturó a Guzmán en 1992 y a los que entrevistó hace ya una década para escribir el libro "Abimael, la captura".

Esta investigación, que ofrece gran cantidad de datos de primera mano sobre el seguimiento y la captura de Guzmán, fue publicada en septiembre último, después de "estar dormida durante casi diez años", según explicó su autor a Efe.

Tipe entrevistó a los integrantes del Gein para relatar la intimidad de la historia del grupo creado por el coronel Benedicto Jiménez, que empleó un minucioso trabajo de inteligencia para concretar la llamada "captura del siglo".

Su investigación le permitió conocer, además, que los agentes sufrieron "una suerte de persecución" del exasesor Vladimiro Montesinos después de la captura de Guzmán, el 12 de septiembre de 1992.

Las celebraciones por los 20 años, sin embargo, han reivindicado al Gein, ya que el grupo fue desactivado un año después de la captura de Guzmán y muchos de sus integrantes "no lograron los ascensos que merecían, se quedaron a medio camino, y otros fueron dados de baja", dijo.

Puso de ejemplo el "caso flagrante de Benedicto Jiménez", que ascendió a la semana siguiente de la captura y nunca más volvió a ser promovido.

"A él le escamotearon sucesivamente los ascensos, pese a que era placa de oro de su promoción y por lo tanto llamado a ser, por lo menos, general, pero incluso es probable que llegara a teniente general", relató.

El autor también confirmó que, a diferencia de lo que afirman sus seguidores, el expresidente Alberto Fujimori no sabía de la intervención que iba a terminar en la captura de Guzmán.

Tipe enfatizó que no le niega algunos méritos a la forma en que Fujimori intentó enfrentar a los senderistas, pero dijo que no cree "que él haya sido el gran impulsor del Gein, porque la primera gran operación se hace el 1 de junio de 1990", casi dos meses antes de que éste asumiera el poder.

Añadió que está "completamente seguro" de que los miembros del Gein fueron desplazados y el grupo disuelto en castigo por haber hecho pública la captura de Guzmán y no habérselo entregado al gobierno de Fujimori para que lo hiciera él.

El periodista señaló que no se debe olvidar que la captura de Guzmán es "el punto de quiebre del proceso subversivo y el valor que tiene es importante en la historia de Perú".

Consideró, sin embargo, que "si bien es cierto, hubo una victoria policial militar sobre Sendero, no hubo una derrota política, no hubo la erradicación definitiva, el debate político ideológico no estuvo presente".