El vicepresidente económico de la Comisión Europea (CE), Olli Rehn, respaldó hoy la propuesta de Alemania de aumentar sus competencias, de modo que pueda rechazar los presupuestos nacionales de un país si no cumple los criterios de estabilidad de la Unión Monetaria (UME).

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha apostado por aumentar los poderes del comisario europeo de Asuntos Monetarios y Económicos -el propio Rehn- para que pueda vetar presupuestos nacionales, un planteamiento respaldado hoy por la canciller alemana, Angela Merkel.

"Estas propuestas están en línea" con las que se han aprobado en los últimos años y las que están sobre la mesa para reforzar la gobernanza económica, dijo Rehn en la rueda de prensa posterior al encuentro que los líderes liberales han mantenido hoy en Bruselas, antes del inicio de la cumbre europea.

Rehn afirmó que se ha hecho mucho para reforzar la gobernanza económica en la UE y, en especial, en la zona del euro, pero señaló que es necesario hacer aún más.

En este sentido, instó a la aprobación del conocido como "two pack", dos propuestas que permiten controlar los proyectos presupuestarios y reforzar la supervisión de países con graves dificultades, e incluyen la creación de un fondo de amortización de deuda europea y una hoja de ruta para la introducción de eurobonos.

Por otra parte, Rehn recalcó la importancia de que los líderes hagan avances en la construcción de la unión bancaria en la cumbre europea que se celebra hoy y mañana en Bruselas.

El vicepresidente de la CE instó a los Estados miembros a respetar los acuerdos alcanzados para que el supervisor bancario único para la zona del euro reciba su visto bueno antes de finales de año y pueda estar operativo a partir del 1 de enero, tal y como está previsto.

Sin embargo, las reticencias de varios países de dentro y fuera de la eurozona, como Alemania y Suecia, respectivamente, complican el cumplimento de este calendario.

Rehn señaló que seguir avanzando es una "cuestión de voluntad política", a la vez que pidió a los países de la zona del euro que continúen tanto con el proceso hacia una mayor integración económica, como con las reformas puestas en marcha.