El ministro francés del Interior, Manuel Valls, anunció hoy que Francia va facilitar la adquisición de la nacionalidad e invertir la tendencia instaurada durante el Gobierno precedente, que entre 2011 y 2012 registró una baja del 45 por ciento de las naturalizaciones.

El ministro socialista, nacido en Barcelona (España) en 1962 y nacionalizado francés en 1982, recordó que "Francia es una tierra de acogida" y criticó que algunos hayan querido "reavivar" ciertos miedos y obstaculizado en los últimos años el acceso a la nacionalidad de ciudadanos perfectamente integrados, sin que hubiese habido "debate alguno" sobre la cuestión.

Entre 2010 y 2011, el número de naturalizaciones bajó un 30 por ciento, y un 45 por ciento entre 2011 y 2012, debido al endurecimiento de las consignas "transmitidas sin publicidad" por el Gobierno (conservador) anterior, recalcó Valls en Toulouse, donde presidió una ceremonia de naturalización.

El político más popular de Francia según los últimos sondeos, afirmó que este país "que un día hizo de mi uno de los suyos", vio nacer los Derechos Humanos y no debe dejarse llevar por el "resurgimiento de un antiguo temor", mirar el mundo "con desconfianza" y ceder "a la tentación del repliegue".

El presidente François Hollande "quiere salir de esta desconfianza", que a veces pudo llegar a ser hostil, añadió Valls, quien para hacer "la naturalización accesible" y el dispositivo "más justo, más transparente y más eficaz" envió hoy una primera circular a los prefectos de toda Francia.

El documento se completará a principios de 2013 con la reelaboración de "todos los criterios y su condición de apreciación", pero modifica ya los criterios que provocan el rechazo del 70 % de las demandas de nacionalización, explicó.

En particular cambia las modalidades de apreciación de la inserción profesional -que hasta ahora solo tenía en cuenta los contratos indefinidos- y también el trato reservado a los menores de 25 años que hayan efectuado al menos una parte de su escolaridad en Francia, así como el de los médicos extranjeros, dijo.

Además, aunque se siga exigiendo un nivel de francés equivalente al del tercer año del Collège (a los 15/16 años), cambian la manera y las condiciones de evaluación del nivel del candidato, que será gratuita, y desaparece el cuestionario con múltiples respuestas posibles sobre la historia y la cultura francesa, destacó.

Valls destacó que "Toulouse es la cuarta ciudad de Francia" y como todo el país es fruto de "diversidad", de culturas e influencias llegadas a lo largo de la historia, que "en el siglo XX vinieron en particular de España, América del Sur, Italia, el Magreb y África Subsahariana".

También hoy, el vespertino Le Monde recordó que el acceso a la nacionalidad fue restringido seriamente con la llegada al ministerio del Interior del ex secretario general de la presidencia, Claude Guéant, deseoso de lograr una inmigración a la baja con cifras en su apoyo, de cara a la campaña presidencial de mayo de 2012.

A partir del verano de 2010, agregó, la ex mayoría conservadora se alineó parcialmente con las tesis del partido ultraderechista Frente Nacional y en forma "de consignas internas u orales" rompió la tendencia de 100.000 naturalizaciones al año, que no había sido trastocada con la llegada al poder de Nicolas Sarkozy, en mayo de 2007, pese a sus enérgicos discursos contra la inmigración.

El pasado mayo, no obstante, el socialista François Hollande ganó las elecciones frente a Sarkozy (París, 1955), de origen húngaro, francés y sefardita de la ciudad hoy griega de Salónica.